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Uno de cada cinco presos es portador del virus del sida

El 35 por ciento de los internos de la prisión de Alcolea padece tuberculosis y el 40 por ciento ha desarrollado la hepatitis C, vinculado al consumo de droga.

Fuente: el Día digital de Córdoba

La sobreocupación de la prisión provincial y el consumo de droga son las causas que ayer esgrimió la Asociación Pro Derechos Humanos (APDH) para explicar que uno de cada cinco internos de Córdoba –el 20 por ciento– es portador del VIH y el cinco por ciento ha desarrollado la enfermedad. Los datos relativos al centro penitenciario cordobés –subrayó la asociación– superan además la media nacional, que establece que 15 de cada cien internos son portadores del virus. "Es urgente reiterar la necesidad de un debate sobre la actual política de drogas, que persigue y castiga a personas dependientes en lugar de ayudarles a superar su dependencia", criticó la delegada de Derechos Humanos en Córdoba, Esther Muñoz.

El desarrollo de la enfermedad sigue asociado "de manera indiscutible" a la drogodependencia, ya que la utilización de material de jeringuillas es la principal forma de contagio. Del total de casos de sida diagnosticados en Andalucía desde 1981, el 71 por ciento lo desarrollaron personas con adicción a drogas que se consumen por vía intravenosa (7.000 personas en total). Y el 77,2 por ciento de los internos aseguró haber consumido drogas en el mes anterior al ingreso en prisión. Concretamente, el 46 por ciento era adicto a la heroína y el 21 por ciento, a la cocaína por vía intravenosa. "Por ello, no es de extrañar que la elevada tasa de drogodependientes en prisión determine que el porcentaje de pacientes de VIH en la cárcel sea muy superior al existente en la calle", concluyó Muñoz.

Pero no es el sida la única enfermedad contagiosa existente en el centro de Alcolea. El 40 por ciento de los internos (638 personas) padece hepatitis C –la media del resto de prisiones está en el 33 por ciento– y el 35 por ciento sufre tuberculosis (559 personas), una enfermedad prácticamente erradicada en el resto de la sociedad. Los datos, además, "podrían ser superiores si se tiene en cuenta que existe un porcentaje importante de presos no diagnosticados", advirtió la delegada de APDH en la provincia.

El informe –elaborado por Derechos Humanos, la Federación Cordobesa de Drogodependencias Madinat y Convihda– insiste en las "alarmantes" tasas de sopreocupación en las prisiones andaluzas. La de Córdoba, por ejemplo, registra una masificación aproximada al 160 por ciento, al superar los 1.600 internos cuando su capacidad es de 1.008 personas. "La masificación provoca, además, que el desarrollo, control y tratamiento de la enfermedad sean cada vez más complicados para la propia institución", apuntó Muñoz.

El estudio, en este sentido, llama la atención sobre la "deficiente asistencia médica", ya que "el sistema de calidad interno no es equiparable al extrapenitenciario". Según APDH, la prisión cuenta con diez médicos de Atención Primaria y 15 auxiliares, lo que supone un "agravio comparativo" para los enfermos en libertad, cuya infección es seguida por especialistas. Los colectivos reclamaron "que se aplique la ley de calidad en la sanidad de los centros penitenciarios y se excarcele a los enfermos graves".

homenaje. "El sida ha sido un regalo", reflexiona el artista Pepe Espaliú en el monolito que la asociación Convihda inauguró ayer en el parque de Miraflores en su nombre. Los responsables del colectivo también plantaron un olivo con motivo del Día Mundial del Sida.

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