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La cárcel acaba el año con la cifra de presos más alta desde que se construyó

La Moraleja alberga a 1.618 reclusos, un número que no ha dejado de crecer desde que se abrió hace ocho años El 80% de los internos son extranjeros de setenta países.

Fuente: El Norte de Castilla

El centro penitenciario de La Moraleja ubicado en Dueñas cierra el año con una población reclusa que no ha dejado de crecer y que alcanza los 1.618 presos, de los que el 80% son extranjeros de más de setenta nacionalidades -fundamentalmente magrebíes y sudamericanos, y con una creciente presencia de los ciudadanos de países del Este-. Este crisol de razas convierte a la cárcel de Dueñas en la primera de todo el país en cuanto a cifra de internos extranjeros.

La cifra de presos no ha dejado de crecer desde que la prisión se abriera hace ocho años. La cárcel funcionó con alrededor de 400 internos en sus primeros meses de vida, entre 1997 y 1998, y la recepción de presos ha sido constante, estabilizándose en 1.600 en los últimos años.

La construcción de nuevos centros penitenciarios y de centros de inserción social -tres de ellos en Castilla y León- para el cumplimiento de pena en régimen de semilibertad (tercer grado) hace pensar en un mayor reparto de la población reclusa y por tanto, en una reducción de la cifra de presos. Sin embargo, el crecimiento de la población reclusa parece ser una tendencia imparable en España, en cuyas cárceles hay actualmente 53.000 internos.

Las estimaciones apuntan que el sistema penitenciario, a finales del 2006, acogerá a más de 56.000 presos, que es exactamente el número de plazas que Interior espera tener para dentro de seis años. Y es que el proyecto del Gobierno pasa por contar en el 2012 con 56.000 celdas, un número de plazas que, según los analistas, no servirá para contrarrestar el aumento de una población penitenciaria, que crece a un ritmo cercano a los 4.000 reclusos anuales.

La cárcel de Dueñas responde a los centros tipo diseñados por el Ministerio del Interior en la última década: catorce módulos individuales, con 72 celdas cada uno, que reúnen 1.008 camas. Las celdas tienen dos camas, lo que permite la convivencia de dos presos, en ocasiones aconsejada por el médico o cuando la población reclusa es tan numerosa que no permite su distribución de forma individual.

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