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Abandona la huelga de hambre el preso murciano que pedía el traslado de cárcel

El lorquino Miguel Melenchón, que cumple condena en el centro penitenciario de Alcolea (Córdoba), quería ser trasladado a la prisión de Sangonera en Murcia con el objetivo de estar más cerca de su familia.

Fuente: laverdad.es

El lorquino Miguel Melenchón, de 52 años, que cumple condena en el centro penitenciario de Alcolea (Córdoba), abandonó hoy la huelga de hambre que había iniciado para forzar su traslado a la prisión de Sangonera en Murcia, con el objetivo de estar más cerca de su familia. La directora de la prisión provincial de Córdoba, Elena Puerta, explicó que el interno "había actuado con sensatez" al entender que la dirección general de Instituciones Penitenciarias no iba a ceder ante esta medida de presión.

La esposa del preso, Josefa Mateo, indicaba ayer que Melenchón ingresó hace siete días en la cárcel cordobesa tras ser trasladado a este centro penitenciario desde otro de Granada, en el que cumplía una condena por tráfico de drogas que comenzó hace casi 13 años. Mateo opinó que el interno "tiene el derecho de tener el cariño de sus hijos. El está pagando lo que ha hecho pero lo único que queremos es que pague su condena en Murcia, pero hay una mano negra que no lo deja".

Sin embargo, Puerta señalaba que "no hay interés por parte de nadie de que los presos estén lejos de su familia", pero reiteró que todavía está pendiente la resolución de la dirección general.

El interno, que se puso en huelga de hambre nada más llegar a la cárcel de Alcolea, se encuentra en buen estado de salud, ya que se le practicó un seguimiento médico diario, según apuntó la máxima responsable del centro penitenciario.

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