Page 11 - Microsoft Word - Ordenanza de Presidios de 1807

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que tales comisiones las ejerza quien no tenga experiencia en ellas, para que yo nombre al 
que fuere de mi Real Voluntad.  
17º.‐
 Ygualmente me propondrá tres sujetos para la Comandancia de cualquier Presidio que 
vaque, incluyendo los que le proponga el Subinspector á quien corresponda.  
18º.‐
 Los demás empleados de los Presidios los aprovará ó nombrará por si el Inspector 
General quando no pueda convenirse con los propósitos por los Subinspectores.  
19º.‐
 Para subenir a los gastos que esta nueva Comision atraherá al Inspector de Milicias, le 
asigno por razon de ella la gratificacion de ciento setenta Escudos al mes que le serán 
pagados por mi Tesorería mayor.  
TITULO VIII
Funciones de los Subinspectores
1º.‐
 El buen estado y la perfección a que puedan llegar los Presidios dependen 
absolutamente, de la actividad, inteligencia, y celo de los Subinspectores que deven ser el 
primer y quasi unico rnovíl de ellos.  
2º.‐
 Los Subinspectores serán los que establezcan los Presidios según se previene en este 
Reglamento, procurando con prudencia el ludir, y vencer todas las dificultades hasta 
constituirlos devidamente.  
3º.‐
 Establecidos vigilarán sobre que no se introduzcan abusos ni decaiga la disciplina; 
celarán y pesquisarán la conducta de los enpleados, y observarán la de los agregados, y su 
capacidad para poderlos emplear.  
4º.‐
 Tendrán suma circunspeccion en el nombramiento, ó propuesta que devan hacer al 
Inspector general para proveer las Comisiones vacantes, ó que devan vacar en virtud de sus 
informes, y providencias. La menor consideración, ó deferencia que tengan en esta parte 
para proponer, ó dejar comisionado a un sujeto devil, atraerá un adsoluto desorden.  
5º.‐
No se limitarán en ningun modo los Subinspectores á la visita, o revista anual que deven 
pasar a los Presidios para la cual todo estaría preparado de modo que se solapasen, ó fuesen 
inaveriguables los desordenes sino que quando menos se piense se presentarán en ellos. 
Repetirse la deserción, haber hecho muchos delitos, la imposición repetida de castigos 
fuertes, quejas frecuentes, decadencia en los trabajos, y atraso de caudales son incidentes 
que los deven hacer volar para vuscar la raiz de estos desordenes y separarla.