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Un preso le rompe la mano a un funcionario en Puerto III cuando le estaba dando una pastilla

Fuente: La Voz de Cadiz

El recluso intentó suicidarse hace unos días y arremetió a puñetazos y patadas contra el trabajador durante el reparto de medicación «porque no quería tomársela»

Los sindicatos ACAIP-UGT, APFP, CCOO y CSIF de Puerto III, han informado este lunes de una «nueva grave agresión» sufrida por un funcionario de este centro este pasado fin de semana.

Según relatan, un interno que responde a las iniciales A.R.B y que recientemente había protagonizado un intento de suicidio en el módulo de aislamiento, siendo trasladado al módulo de Enfermería e incluido en el Protocolo de prevención de suicidios (P.P.S), protagonizó una agresión hacia un funcionario.

 
Ocurrió durante el reparto de la medicación de la noche. El recluso se encaró al trabajador por una pastilla, «recriminándole no querer tomársela en ese momento y mostrando una actitud amenazante». Una vez que el funcionario trató de tranquilizarle, este preso se abalanzó sobre él, propinándole un fuerte golpe en la cara y agarrándole por el pelo, consiguiendo tirarle al suelo donde comenzó a propinarle patadas y puñetazos.

 Fueron otros internos que estaban presentes los que impidieron que continuara con la agresión. Ya con la ayuda de otros funcionarios pudieron reducirle. Tras estos hechos, el funcionario implicado, presenta arañazos y un fuerte golpe en la cara además de un hematoma en su mano derecha que tras una exploración inicial en el centro, se recomendó el traslado al hospital con diagnóstico de rotura.


«Este incidente no es un caso aislado en este módulo, donde habitualmente deberían prestar servicio un mínimo de tres funcionarios y actualmente lo hacen dos, estando uno de ellos en el búnker de control de apertura de rastrillos y solamente una persona para hacerse cargo del resto de tareas así como del control de los internos», denuncian los sindicatos.

Como lamentan, este nuevo incidente refleja, según insisten, «la carencia alarmante de personal y la más que necesaria reforma del sistema penitenciario, que lleva casi dos décadas de olvido y con muchas deficiencias: 3400 plazas de pérdida en estos años, formación específica, subida de niveles, carrera profesional (concursos de promoción y traslados anuales) y sin una retribución acorde a sus funciones como los propios compañeros de Interior de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado».

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