Imprimir esta página

Un preso da una brutal paliza y rompe la nariz a un funcionario en la cárcel de Sangonera

Fuente: La Opinión de Murcia

El recluso, que está en prisión preventiva por robar un teléfono, ha sido trasladado al módulo de aislamiento.

Un interno del penal de Sangonera la emprendía este sábado a golpes contra dos trabajadores de la prisión y llegaba a romper el tabique nasal a uno de ellos, informan fuentes penitenciarias.

El recluso, que está en prisión preventiva desde hace unos dos meses acusado de robar un móvil, ha sido llevado a un módulo de aislamiento, un castigo que será temporal.

 

Thank you for watching

Según explicaron testigos de la agresión, sobre el mediodía, cuando los reos van a dormir la siesta, el preso intentó llevarse comida del comedor a su celda, algo que está prohibido. Cuando los funcionarios le dijeron que eso no lo podía, hacer, se puso agresivo, tiró la bolsa contra la pared, se abalanzó contra los trabajadores (dos, un hombre y una mujer), comenzó a pegarles y dio un cabezazo a uno de ellos, al que fracturó la nariz.

Dos ordenanzas intervinieron entonces y pudieron reducirlo. El herido fue llevado al Virgen de la Arrixaca de Murcia, el hospital más cercano.

El preso, de origen senegalés y cuyas iniciales son D. T., ha sido trasladado a un módulo de aislamiento, aunque desde el penal piden que lo lleven a un centro con más medidas de seguridad, debido a lo su carácter agresivo.

Preguntado por este diario, el secretario de Organización de la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip), el murciano Fran Mauri,  insiste en que los funcionarios «pedimos más medios, más protección» para hacer frente a los sucesos de carácter violento que se producen entre los muros del penal, una situación agravada, desde 2020, por la tensión existente ante el tempr que hay de contagiarse de coronavirus.

 

Incidió en que tanto en Sangonera como en Campos del Río, la cárcel más grande de la Región, los trabajadores están bajo mínimos, dado que faltan medios humanos y materiales, falta formación y, sobre todo, urge que se reconozca a estos funcionarios de prisiones como agentes de autoridad.

Valora este artículo
(0 votos)