Congreso
31 de enero de 2012.—Núm. 29
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el área internacional, con lo cual, queda fuera de cual-
quier duda su apuesta por la escena internacional. En
segundo lugar, se ha dicho —lo ha manifestado de forma
enfática— el compromiso con las víctimas. El compro-
miso con las víctimas es el pilar ético de nuestra sociedad,
irrenunciable; usted lo ha manifestado, y el Grupo
Popular desde luego lo comparte. En tercer lugar, la
prevención y la formación. Conocer las amenazas ayuda
a evitar el delito, y es tanto como decir prevenir para no
tener que lamentar. —Esto es absolutamente funda-
mental en política de seguridad—. En cuarto lugar, me
detengo en lo que usted también ha mencionado: la
defensa de los más vulnerables. Que la gente más débil,
la que pueda tener mayores dificultades, la que pueda
estar más sometida al riesgo del delito, se sienta respal-
dada por el Estado de derecho, me parece fundamental.
Eso lo concreto en la cuestión de los menores, sobre la
que luego me detendré porque me parece importante en
una sociedad decente apoyar sobre todo a los más
débiles, que personalizo en los menores. Y en quinto
lugar, el Estado de derecho. Las reglas del juego demo-
crático siempre, siempre, definen nuestra sociedad y
desde luego, lo enfatizo, a nuestro partido. Nuestro
partido va a defender, como no puede ser de otra manera,
las reglas del Estado de derecho como terreno de juego
en el que todos tenemos que jugar.Y en este arranque de
legislatura, señorías, no quiero olvidarme de todos los
demás grupos políticos que están aquí representados y
desde ahora, aunque ya se ha dicho por algún otro por-
tavoz, yo lo subrayo como portavoz del Grupo Parlamen-
tario Popular y me comprometo en el esfuerzo por, desde
el respeto parlamentario, perseguir el consenso en los
temas que puedan ser de interés general. Saludo también,
me consta que nos acompañan, a miembros de la Cámara
Alta, a los senadores que nos honran en este caso con su
presencia entendiendo así que todo lo que afecta a Inte-
rior es algo que nos importa a todos los demócratas y
por eso destaco esa presencia.
En el Grupo Parlamentario Popular nos proponemos
buscar, desde luego en colaboración con el ministro, pero
entre todos, la definición y el diseño de estrategias con-
juntas al servicio de la libertad y de la seguridad. Porque
entendemos que así nos lo requiere la sociedad española.
En ese sentido nuestra mano ya estaba, siempre, pero
una vez más en mi condición de nuevo portavoz, since-
ramente tendida a cualquier ejercicio de colaboración.
Nos gustaría destacar en estos comienzos el reconoci-
miento que ha hecho el señor ministro en esta Comisión
a las víctimas del terrorismo, y recordar a las fuerzas
políticas que se incorporan a la andadura parlamentaria
que hay que hacer política avanzando en la paz y la
democracia, pero que hay un supuesto previo que es
exigir la condena de la violencia en todas sus manifes-
taciones y formas, en todas sus manifestaciones y
formas. En el Grupo Parlamentario Popular pensamos,
creemos, que la democracia aquí solo tiene un carril, un
camino, que es el Estado de derecho, que es la Consti-
tución española. Es el Estado de derecho el que tiene que
marcar las reglas y el ritmo. Las reglas y el ritmo no las
marca nadie ni las impone nadie más que los demócratas
a través del Estado de derecho. La democracia tiene hoy
un objetivo muy claro, permítanme que lo diga y que
comparta con ustedes esta reflexión, lo ha dicho muy
bien el ministro: la disolución incondicional de ETA.
Dicho más claro: la entrega de las armas. También lo ha
dicho alguien muy acertadamente: que ETA no exista.
Ese es el supuesto y ese es el objetivo que nosotros
compartimos. Los demócratas creemos que hay que
plantear una necesidad además, que es el reconocimiento
del daño causado y por supuesto, por parte de ETA, el
perdón y el arrepentimiento. Expresamente me refiero a
quienes se incorporan en la andadura parlamentaria, a
los señores de Amaiur. En este Congreso, Congreso de
los diputados de España, que es tanto como decir, en
democracia, tienen todo por demostrar, tienen todo por
demostrar. Ahí hago mía la frase que dijo el señor pre-
sidente, Mariano Rajoy: no les debemos nada. Lo digo
con toda la firmeza, con toda la convicción y también
desde la legitimidad de hablar en el Congreso de España.
Soy de La Rioja, que es una tierra de encuentros, y los
demócratas no podemos admitir ni admitiremos una
convivencia —en La Rioja sabemos mucho de conviven-
cias, se lo puedo asegurar— basada en el miedo o en la
imposición, en la amenaza o en el chantaje, en estar
mirando de reojo al pistolero porque sigue teniendo la
pistola, porque sigue teniendo la pistola. Y tampoco
vamos a consentir y no vamos a dar por buena una con-
vivencia fundamentada simplemente en la resignación,
eso no es convivencia. La verdadera convivencia, seño-
rías, la verdadera esperanza en España y en cualquier
lugar de esa hermosa tierra vasca solo conoce un prin-
cipio, ese principio es el de la libertad. Ahí nos van a
encontrar, ahí nos van a encontrar. Por eso el Grupo
Popular apoyará a este Gobierno en lo que ha dicho que
va a hacer y que va a hacer, que es tanto como asegurar
la paz definitiva, duradera y en libertad, pero, insisto,
siempre desde el más estricto respeto a las normas del
Estado de derecho y con pleno respaldo a la actuación
de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Por
eso saludamos en esta fase previa la tramitación del real
decreto que desarrolla la Ley 29/2011, en reconoci-
miento al colectivo de las víctimas. Nos parece una
asignatura pendiente y nos parece fundamental respaldar
a ese colectivo.
Entrando ya en otros asuntos de la comparecencia voy
a tratar de ajustarme al tiempo e imprimir la máxima
celeridad. Empiezo con el bloque que responde a la
austeridad. Corríjame si me equivoco pero la cifra que
recibió en deuda su departamento era de más de 217
millones de euros, deuda que supongo heredada del
anterior responsable. No quiero polemizar sobre esto,
pero ahora mismo al comienzo de la legislatura conviene
dejar claras cuáles son las premisas sobre las que arti-
cular la política. En esa deuda y en el posterior acuerdo
de no disponibilidad del Consejo de Ministros, de 30 de
diciembre de 2011, corríjame también, señor ministro,