Congreso
31 de enero de 2012.—Núm. 29
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si no estoy en lo cierto, pero dentro de ese escenario de
crisis y de contención este acuerdo señala expresamente
la posibilidad de convocar plazas tanto para la Policía
como para la Guardia Civil, de ahí deduzco que la segu-
ridad es una prioridad para el Gobierno del Partido
Popular incluso en una época de crisis económica.
Dentro de esa austeridad también va a contribuir nota-
blemente a ser más eficiente la eliminación de tres
direcciones generales, y además va a contribuir a ser más
eficiente sin merma de la seguridad y sin merma de
ningún servicio el plan de sostenibilidad de las cuentas
públicas que usted ha propuesto, entre otras cosas, racio-
nalizar las compras, eliminar duplicidades, coordinación,
etcétera.
En el segundo bloque, en el capítulo de cifras —porque
soy consciente que no partimos de cero—, conozco que
a cuenta de las estadísticas de criminalidad ha habido
intensísimos debates en el Congreso de los Diputados,
en esta Comisión. Sin pretender ahondar en la polémica
—resumo la situación— se pasa del apagón estadístico,
del apagón informativo a que se enciende la luz de la
transparencia y de la información. Hay muchos datos
para ilustrar esta afirmación y los voy a aludir precisa-
mente porque creemos que es bueno hablar ante todo de
futuro. Pero resumo, del apagón estadístico, del apagón
informativo se pasa ahora mismo a la más luminosa
transparencia en términos políticos; por eso subrayo el
compromiso que acaba de adquirir de suministrar con
carácter trimestral los datos del índice de la criminalidad.
Esta es mi percepción, y esto contribuye a afianzar el
concepto de seguridad, porque cuando no hay dudas
sobre la información que se comparte, cuando todo es
más público en la medida de lo posible se genera cierta
tranquilidad pública. Por eso, esto ayuda también a
mejorar la percepción de seguridad. Tercer bloque, capí-
tulo de personal. Soy consciente también de que ha
habido aquí intensos y encendidos debates en materia de
personal. Me quedo con una cuestión y con un compro-
miso creo que irrenunciable: toda la política de personal
tiene que hacerse —como usted acaba de proponer—
respetando los principios de capacidad, de mérito y de
antigüedad. Es absolutamente fundamental; lo digo
porque ya ha habido en la anterior etapa alguna que otra
sentencia —menciono la del Tribunal Superior de
Madrid— en la que se obligó a rehacer el catálogo de
puestos de trabajo precisamente por no ajustarse a esos
principios a los que me he referido. No insisto en ello,
es debate superado y es importante hoy ponerlo una vez
más de relieve.
Otro bloque de cuestiones, que usted ha planteado y
que compartimos desde el Grupo Popular, es el del ejer-
cicio permanente por la colaboración y por la participa-
ción ciudadana. Son mecanismos que nos van a permitir
en materia de seguridad conocer más directamente el
problema, sentirnos más próximos a quien sufre el
posible riesgo de delito o de delincuencia y, de esa
manera, dispensar unos operativos más eficaces. En
cooperación internacional, como usted ha dicho y le
recordaba al principio de mi intervención, partimos de
un hecho incuestionable: la amenaza, hoy más que
nunca, no está solo dentro, en España; la amenaza está
fuera; la delincuencia está cambiando en su forma y en
su intensidad, y el delito, desgraciadamente, no conoce
fronteras; por eso, estrechar la cooperación interna-
cional, empezando por la Unión Europea, a través de los
mecanismos de participación de Europol, Eurojust,
Cepol o Frontex son, como nos ha anunciado el ministro,
herramientas para atajar, prevenir y perseguir cualquier
forma de criminalidad que traspase nuestras fronteras.
Eso nos va a permitir corregir episodios de inmigración
oscura —hablo de tráfico de personas, que son episodios
ciertamente durísimos—, tráfico de vehículos, trata de
seres humanos, pornografía infantil, etcétera y, por
supuesto, el terrorismo. Quiero expresar, en nombre del
grupo, nuestro agradecimiento a la actitud de coopera-
ción que ha expresado la República de Francia; en ese
sentido, el presidente Sarkozy fue muy gráfico: en lucha
antiterrorista —suscribe y enfatiza— no hay Pirineos.
Quiero felicitar además al ministro por una cuestión
puramente operativa.
El señor
PRESIDENTE:
Señor Escobar, le rogaría
que vaya terminando, por el principio de equidad.
El señor
ESCOBAR LAS HERAS:
Muy bien.
Se trata de la separación de las dos direcciones, la de
la Policía y la de la Guardia Civil. Son herramientas
indispensables para que la seguridad sea más operativa.
Acabo con dos referencias: primero, seguridad ciuda-
dana. Parte de un concepto mucho más amplio y más
acertado de la seguridad. La seguridad abarca el con-
cepto de seguridad jurídica, el concepto de seguridad en
el tráfico de las personas, en el tráfico mercantil habitual;
la seguridad abarca la seguridad subjetiva, la percepción
que podamos tener los ciudadanos de seguridad y, por
eso, las reformas legislativas en torno a la multirreinci-
dencia, evitar el vandalismo, el incivismo o la violencia
ciudadana atajan la sensación de impunidad. Por
supuesto, quiero destacar esa apuesta que hace desde su
ministerio por los sectores más vulnerables. He mencio-
nado antes a los menores, pero incluyo también a las
mujeres o a los ancianos. Y lo va a hacer, además, de la
manera más inteligente posible, que es incorporando
toda la tecnología a su alcance: bases de datos comunes
y —pongo un ejemplo— el hecho reciente de ampliar
las redes sociales, como pueda ser Twitter, para evitar el
tráfico de drogas, son una muestra inmediata y palpable
de lo que es una apuesta inteligente por la seguridad.
Termino como he empezado. Señor ministro, le tras-
lado, a usted y a su equipo, nuestra leal colaboración y
nuestro más entusiasta apoyo. Le puedo asegurar que se
puede ir de aquí tranquilo en la certeza de que las líneas
que usted ha expuesto van a recibir, creo, el apoyo uná-
nime de todos los grupos, en la certeza de que España
—quizá sea lo más importante— avanza hacia un país
mucho más seguro y de que la seguridad es hoy por hoy