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14º.‐
El Capataz y Cabos de vara encargados de los Corrigendos reprehenderán y castigarán
las conversaciones, voces obcenas, torpes, y aun con mas rigor a los blasfemos, juradores, y
maldicientes;‐ ningunos progresos se pueden esperar de los que retienen su antiguo
lenguaje é ideas.
15º.‐
Lo que mas eficazmente contribuirá a la educacion de los Corrigendo, será tenerlos
continuamente ocupados, y jamás ociosos: con este fin se destinarán desde su entrada á
aprender aquellos oficios a que tengan mas disposición, ó aptitud, y entrarán los primeros, y
saldrán los últimos de los Talleres.
16º.‐
Los maestros que se les den serán los de mejor conducta y disposicion para
enseñarlos; y mientras esten en los Talleres permanecerán a sus ordenes.
17º.‐
Los oficios á que de ordinario se destinarán los Corrigendos serán los de Herrería,
Carpintería, Zapateria, y Cordeleria, si la hubiese.
18º.‐
Tanto para evitar la ociosidad, como para que enrrobustezcan, y adquieran agilidad, se
hará que los Corrigendos en las horas de recreo y dias de fiesta, corran, salten, y se diviertan
a juegos de fuerza, y agilidad, siempre que el tiempo, ó la hora lo permitiese; y cuando no se
ocupen en algun trabajo de otra especie, ó en instrucciones.
19º.‐
Los Corrigendos que asi cumpliesen seis años con aprovechamiento, saldrán del
Presidio examinados de Oficiales, ó Maestros, lo que constará en sus licencias.
20º.‐
Los Corrigendos que por ineptitud, desidia o por no haberse corregido, no se
considerasen dignos de obtener la libertad, porque abusarían de ella, se aplicarán a las
Armas.
TITULO XXII
ERECCION DE PRESIDIOS
1º.‐
Aunque obstruida por la guerra la comunicacion con las Americas falten Presidios, ó no
sean suficientes los que existen para los criminales, lo que atrae una especie de obstrucción
de Presos en las Carceles, y Casas para los Presidios con otros inconvenientes, no por esto se
acelerará la creacion de nuevos Presidios ejecutándola precipitada, y tumultuariamente pues
asi se perderia el objeto de este Reglamento que es instruirlos con la perfeccion asequible, y
con todas las precauciones a que desde luego no se vicien, como sucedería si se
comisionasen oficiales no experimentados, ni practicos en el manejo y gobierno de ellos.