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Acaip
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EVISTA AGRUPACION CUERPOS DE LA ADMINISTRACIÓN DE II.PP
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OCTUBRE/NOV
2012
w w w . a c a i p . e s w w w . p o r t a l f o r m a c i o n c o n t i n u a . e s
Página 10
estaba poniendo rojo de la ira, y pensó que era mejor
callar y darle una esperanza y le dijo:
-“No se preocupe
usted, <<ya verá como van viniendo”>>.
Los gritos resonaron de nuevo en aquel lugar:
“Para preparar a los internos en su vida en libertad ya
están los permisos y no sus visitas turísticas a comer
y beber de restaurante. Eso que usted me cuenta no
es más que una milonga. Pero lo más grave de todo
es que algunos regresaron borrachos y dijeron que
venían de copas, ¿Quién les pago las copas?
¿También las pago la prisión?”
-“No, no señor, las copas se las pagaron de su
peculio. Perdón copas no tomaron ninguna, eso es
una mentira de los de ACAIP y de la prensa. Les
dejamos llevar dinero para que se tomaran un
<<modesto refrigerio>>”.
Por la mirada de su
interlocutor, Mecí, de Mesías, se dio cuenta que acababa
de meter la pata y se pregunto si habría leído la revista de
ACAIP
.
-“Bueno ya me entiende, para que compraran
algún subvenir del Templo de Debod”.
Otra
equivocación, pensó Messi, de Mesías, eso significa
admitir que la visita era turística y de nuevo rectifico.
-
“
Les dimos 30 euros a cada uno para que se
compraran unas chuches”
.
El interrogatorio continuó y a Messi, de
Mesías, le preguntaron el motivo por el que no se
suspendió inmediatamente la visita turística
cuando se fugo el primer interno, de tal forma que
se hubiera evitado la fuga del segundo horas más
tarde. Después de recordar que esa día él no era
el mando de incidencias y que <<pio, pio que yo
no he sido>>, valoró positivamente que la salida
terapéutica hubiera seguido con toda normalidad,
pues consideraba que era un éxito del programa
de tratamiento.
-“Debemos pensar de forma
positiva. No es lo mismo decir que se fugaron
dos presos en una salida terapéutica, que
decir que de doce que se pudieron fugar, sólo
lo hicieron dos; por tanto el éxito del
programa de tratamiento es de un 90%”.
Aquella teoría enfureció de tal manera al
oyente de Mecí, de Mesías, que éste pensó que su
interlocutor estaba poseído por el demonio y que aquello
no era más que un mal sueño, un encantamiento que
había trasfigurado a su Diosa Mercedes, creadora del
talego con piscina cubierta, en un ser retrogrado sacado
de la época pre diluviana. Tenía que ser valiente y decirle
a aquel demonio o espíritu maligno que abandonara aquel
cuerpo, pero las fuerzas le fallaron y sólo acertó a decir:
-
“Sí señor, lo que usted diga señor”.
Messí, de Mesías, regreso a su cortijo rezando
todos los credos que sabía y los que se podía inventar, su
suerte dependía de si conseguía que aparecieran los
huidos. Y al tercer día, como en la Resurrección de
Jesucristo, sucedió el milagro y uno de los fugados se
transfiguro delante del funcionario de puerta de principal.
No hubo nube de la que bajara, ni su cara brillo como la
luz, ni el Espíritu Santo, ni el maoísta, se materializaron
en forma de paloma o bicho raro. Hoy todavía es un
misterio del que no hay explicación; nadie sabe como el
fugado llego hasta puerta principal sin pasar antes por el
primer control donde se encuentra
“la puerta que
siempre tiene que estar cerrada”.
Es como si el fugado,
no se hubiera fugado nunca y siempre hubiera estado allí,
escondido en el éter, o como dicen las malas lenguas,
que paso el primer control oculto en el coche del
pedagogo. Pero no le busquemos ninguna explicación
pues
<<Los caminos del Señor son inescrutables>>.
Muy felices se las prometía nuestro Messi, de
Mesías, con aquella transfiguración del fugado y el
encantamiento del pueblo llano, sus teorías sobre el
tratamiento habían adquirido el rango de ley científica y su
reputación ante la superioridad había subido muchos
enteros. Es decir que
“el primo de riesgo”
en Valdemoro
había bajado a valores anteriores a la crisis, como cuando
todavía era J. A. Primo de Villena.
Pero las sombras de los Nazgul cubrieron la
tierra de ValdeMordor, donde el anillo de poder fue
forjado, y ríos de lágrimas corrieron por las cumbres del