Página 24 - REVISTA ACAIP OCT/NOV 2012

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EVISTA AGRUPACION CUERPOS DE LA ADMINISTRACIÓN DE II.PP
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OCTUBRE/NOV 
2012
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Página 24 
PALABRAS DE JUAN
CHIRVECHES DIRIGIDAS A LOS
PARTICIPANTES EN LA MARCHA
MONTAÑERA DEL III MEMORIAL
CONRADA MUÑOZ.
SIERRA NEVADA. TEMPLETE DE
LA VIRGEN DE LAS NIEVES.
13 DE SEPTIEMBRE - 2012
Respetad nuestro dolor.
Desde aquí, donde se alzan y culminan las más
elevadas cumbres de España; desde aquí, donde todos
los afanes, las faenas, los trabajos y los días quedan por
debajo; desde aquí, donde no se puede hablar más alto
ni, seguramente, más claro, le decimos, le pedimos, a
quien corresponda: Respetad nuestro dolor.
No es llegado, todavía, el tiempo del vencimiento. No
es llegado, todavía, el tiempo de la humillación. No es
llegado, todavía, el tiempo del olvido, de la desmemoria o
de la indiferencia.
No es, todavía, el tiempo de la derrota.
Respetad nuestro dolor.
Amigos, compañeros:
Buenas tardes a todos.
La fundación Sociedad y Justicia, ligada al sindicato
profesional
ACAIP
, me hace el honor de pedirme os diga
unas palabras de saludo en esta tercera edición del
Memorial Conrada Muñoz.
¿Qué decir? ¿Qué son unas leves, frágiles palabras
frente a la marea de sufrimiento que entre las víctimas del
terrorismo ha provocado la canalla etarra? ¿Qué decir?
¿Hablaremos de justicia? ¿Hablaremos de injusticia?
¿Hablaremos de perdón? ¿Hablaremos de olvido?
Se dice que los tontos, ni perdonan ni
olvidan.
Los ingenuos, perdonan y olvidan.
Los sabios, perdonan; pero no olvidan.
Si me lo permitís, lo que pienso es que
perdonar, o no perdonar, pertenece a la esfera
de lo íntimo, de lo personal de cada individuo,
que otorgará, o no, su perdón condicionado por
la gravedad de los hechos o por su propia
psicología y convicciones ideológicas o
religiosas…
Nadie, más que el afectado, está en
condiciones de hacerlo, y su postura, en ese
sentido, sea la que sea, merece el respeto de
los demás.
Sin embargo, el olvidar o el no olvidar, el
olvido, pertenece y es responsabilidad de la
colectividad. Es la colectividad la que tiene la
obligación de mantener viva la memoria, la
historia de los hechos.