Fuente: Voz de Galicia
Las secciones sindicales en la cárcel de Teixeiro de Acaip-USO, CC.OO., CIG, CSIF y UGT censuran un incremento del control y las amenazas sobre los empleados por parte de Instituciones Penitenciarias, a raíz del encierro de los representantes de los trabajadores en el despacho de la directora.
Los sindicatos relatan en un comunicado que desde el 5 de enero dos inspectores de Instituciones Penitenciarias «se han hecho cargo de la prisión, y su primera medida es amenazar con un expediente disciplinario a los compañeros que se encuentran de baja por enfermedad».
Aparte de esto, se quejan de que los nuevos encargados de Teixeiro ejercen «una presión enorme sobre los compañeros que están trabajando», a quienes «obligan a realizar servicios de más de 24 horas y les exigen que firmen un documento en el que se les notifica que tienen la obligación de entrar nuevamente de servicio tras unas horas de descanso».
Los sindicatos denunciantes critican que Instituciones Penitenciarias «no fuera tan solícita» para «salvaguardar la seguridad» de sus empleados «al permitir el 19 de diciembre que familiares de etarras y radicales independentistas insultaran e intentaran agredir a los funcionarios que entraban y salían del centro sin que la Guardia Civil interviniera».
«Esto hecho», relatan los sindicatos, «y la consiguiente campaña de acoso desde el mundo radical ha pasado factura a muchos trabajadores, que han tenido que dejar de trabajar como consecuencia del estrés acumulado».
Una situación que, afirman, ha empeorado en los últimos días por «las duras condiciones meteorológicas y el hecho de que durante varios días, internos y funcionarios no dispusiesen ni de calefacción ni de agua sanitaria», lo que ha derivado en «un incremento importante en el número de trabajadores que no han podido acudir a su puesto de trabajo por enfermedad».
Ante esto, la respuesta de Instituciones Penitenciarias ha sido «intentar dar un escarmiento ejemplarizante» cuando este ente es el responsable, según los sindicatos denunciantes, del «colapso en el que prácticamente ha entrado nuestro sistema penitenciario».