Imprimir esta página

Prisiones traslada de Albocàsser a Villena al interno que lideró el motín de Picassent

La directora del centro de Castellón solicitó su cambio para evitar el contacto con el funcionario al que secuestró doce horas

Fuente: Las Provincias

Preso y rehén ya no volverán a verse las caras. Pedro Antonio Mesa Reyes, el recluso que lideró el motín en Picassent en el que se mantuvo secuestrados a tres funcionarios del centro penitenciario, ya ha abandonado la cárcel de Albocàsser (Castellón II). A petición de la directora, Instituciones Penitenciarias dictó esta semana la orden de traslado que pone fin a una paradójica situación: que el interno fuera trasladado justo a la cárcel donde trabaja el vigilante al que retuvo durante más tiempo, nada menos que doce horas a merced de unos armados y exaltados reos.
A consecuencia de este episodio de violencia, los vigilantes tuvieron que estar de baja, recibir tratamiento psicológico y algunos, como el caso del funcionario de Albocàsser, pedir el traslado para alejarse del escenario del secuestro. Pese a ello, una decisión de Instituciones Penitenciarias juntó a preso y rehén en la misma cárcel, aunque en módulos distintos, el pasado mes de diciembre. Dos meses después ha dejado la prisión castellonense.
Tal y como ayer confirmaron desde Acaip, el sindicato de prisiones que denunció esta decisión, un furgón recogió a Mesa Reyes en la tarde del viernes y se lo llevó a la cárcel de Villena, en Alicante. «A primeros de febrero se cursó la orden de traslado a una prisión de la Comunitat», indicaron desde Instituciones Penitenciarias. Aunque no citaron el destino, apuntaron que el polémico preso ingresaría en otra cárcel valenciana «por razones de arraigo y porque tiene abierta la causa por el motín». El viernes dejó Albocàsser y regresó a Villena. Es su quinto destino desde que protagonizara uno de los episodios más graves de la vida penitenciaria de la Comunitat.
Fue el 27 de noviembre de 2007 cuando cuatro presos se amotinaron en Picassent y mantuvieron secuestrados a tres funcionarios.
A dos de ellos, los más jóvenes, los liberaron a media noche, pero el más veterano (el que ahora trabaja en Albocàsser) estuvo hasta doce horas a merced de los reos liderados por el interno que se erigió como cabecilla del motín: Pedro Antonio Mesa Reyes.
Este preso fue trasladado al día siguiente al centro de Villena. Allí permaneció unos días a la espera de ser trasladado a la cárcel de Teixeiro, en La Coruña. Cuando iba a ser conducido al furgón de la Guardia Civil intentó agredir al funcionario de la cárcel alicantina. Este recluso ha protagonizado incidentes en casi todos los traslados.
En Teixeiro permaneció desde diciembre de 2007 hasta octubre del pasado año, cuando comenzó el periplo de traslados para acercarlo a la Comunitat Valenciana, donde está a la espera de ser juzgado por el motín.
Acaip denunció que fue en septiembre de 2009 cuando «desde la secretaría general de Instituciones Penitenciarias ya se intentó su traslado al centro de Albocàsser donde trabaja el funcionario secuestrado y varios otros que en esa época trabajaban en Picassent y que, precisamente, habían pedido el traslado para olvidar ese desagradable incidente». En esa ocasión se pudo evitar el traslado gracias a la actuación de la dirección de Castellón II y del sindicato. Mesa Reyes fue enviado a la prisión de Zuera, en Zaragoza. Cuando se iba a proceder a su ingreso en el nuevo centro, los trabajadores le localizaron un pincho que llevaba escondido dentro de una radio.
Sin embargo, en Zaragoza estuvo poco tiempo y en diciembre Instituciones Penitenciarias ordenó de nuevo su ingreso en Castellón II. Además, Mesa Reyes hizo escala en Picassent y se alojó en el mismo módulo donde había protagonizado el motín. «Todo ello con nocturnidad y alevosía, sin avisar ni siquiera a la dirección de Picassent», criticaron desde Acaip.
 
Aunque en Picassent estuvo sólo un día, el interno amenazó de muerte a varios funcionarios e intentó agredirlos. Fue reducido y esposado. Una violenta actitud que continuó en Albocàsser. Como ejemplo: la barra de hierro de grandes dimensiones que le encontraron durante un cacheo en su celda.
Pero lo que más indignó a trabajadores y dirección de la prisión fue que Instituciones Penitenciarias no tuviera en cuenta la presencia del vigilante. Tres meses antes de su ingreso en Albocàsser, la directora, Ana Acosta, ya advirtió de esta situación. Con el traslado de diciembre remitió una carta pidiendo que se trasladara de nuevo a Mesa Reyes. Prisiones lo ha tenido ahora en cuenta y ha llevado al recluso de vuelta a Alicante.
Valora este artículo
(0 votos)