En 2009 hubo 137 ataques entre internos, la gran mayoría leves, y 22 a funcionarios, cinco de los cuales sufrieron lesiones graves
La memoria de gestión del Centro Penitenciario de Albolote es un documento que tiene el mérito de narrar con el detalle de un escrito notarial lo bueno, lo mejor, lo regular, lo malo y lo peor. Pues bien, según ese resumen, 2009 fue el año en el que se dieron más agresiones en Albolote desde que, en 2004, se puso en marcha el registro. En este sentido, hubo 22 ataques a funcionarios -sólo en 2005 la cifra fue superior: 23-, cinco de los cuales sufrieron lesiones graves.
Pero el dígito más llamativo -por espectacular- es el que hace referencia a las agresiones entre internos, que ascendieron a 137, una cifra muy superior a las registradas en los años precedentes (en 2008, que fue cuando se contabilizaron más incidentes de este tipo en Albolote, se llego a 91, 46 menos que en 2009). Los presos que sufrieron lesiones graves fueron cuatro. El aumento, aclara la memoria, se explicaría en parte por la decisión de la dirección de la cárcel de contabilizar todos los episodios de esta clase, independientemente de su gravedad, algo que antes no se hacía: sólo se consignaban los sucesos más serios.
De otro lado, la memoria de gestión del Centro Penitenciario de Granada contabiliza trece
fallecimientos de reclusos a lo largo de 2009: «diez de ellos en el centro, dos en el hospital y otro se encontraba de permiso». En cuanto a las causas, seis murieron «por distintas enfermedades, dos por suicidios, en ambos casos, ahorcamiento, y cinco por los efectos del consumo» de drogas.
A propósito de los narcóticos, el personal de Albolote se incautó el año pasado de 127 pequeños alijos de estupefacientes (sólo en 2007 se registró una cifra superior: 149). Las drogas más intervenidas fueron el hachís y las pastillas, fundamentalmente fármacos que se usan legalmente par combatir la ansiedad. Lo que ya no hubo en 2009 fue intervención de teléfonos móviles: la reciente instalación de inhibidores impide que funcionen.