El recinto, cuyas obras se acaban de adjudicar, tendrá capacidad para unos dos mil penados y su apertura está prevista para 2012
Los sindicatos coinciden: la segunda prisión provincial proyectada en Archidona no permitirá solucionar el problema de saturación que lastra el sistema penitenciario malagueño. Al respecto, recuerdan que al igual que la cárcel de Alhaurín «nació pequeña», el nuevo recinto, que se denominará 'Málaga II', no tardará en evidenciar déficit de plazas. «Está claro que no va a ser la panacea. Generamos el 8% de la población reclusa de toda España y, sin embargo, con el traje actual sólo tenemos margen para albergar a un 2%. Este desfase no se arreglará con el centro de Archidona. Somos los grandes olvidados de la Dirección General de Prisiones», se queja el representante sindical de CC OO en Alhaurín de la Torre, Juan Carlos Blanco.
Diseñada para penados
Francisco Macero, de Acaip, secunda esta crítica y teme que el elevado número de reclusos derivados a otros centros (casi 4.000 según sus cálculos) haga que la cárcel de Archidona se llene, «sin que ello afecte a la actual prisión, pensada sólo para preventivos», resume. «De hecho, la apertura de centros cercanos a Málaga como Algeciras, Morón o Albolote) no ha rebajado un ápice la masificación que sufrimos», añade.
Por su parte, desde la dirección de Alhaurín reconocen que hay una falta de espacio que aliviará Archidona -«la necesidad es total, sobre todo para que tantas mujeres no tengan que desplazarse a otras ciudades a visitar a los presos», señalan- aunque confían en que la tendencia futura sea a reducir reclusos con medidas alternativas como el control telemático o los trabajos en beneficio de la comunidad.
Como publicó ayer este periódico, Interior adjudicó el lunes las obras para la construcción de la segunda cárcel de Málaga por 89 millones de euros a la empresa Vías y Construcciones, SA. El recinto se ubicará en la zona conocida como La Saucedilla y, según el proyecto inicial, tendrá 1.008 celdas y capacidad para más de 2.000 reclusos. Los trabajos durarán 24 meses por lo que si comienzan esta primavera, como está previsto, la prisión podría abrir sus puertas a mediados de 2012.