Fuente: La Voz de Galicia
«No aparece debidamente justificada la perpetración del delito» es el argumento que utiliza el Juzgado de Instrucción número uno para sobreseer provisionalmente la denuncia interpuesta por el padre de un recluso contra funcionarios del penal de A Lama, a los que acusa de haber maltratado a su vástago.
Según reseñó en su día, en abril del pasado año, al menos siete funcionarios «entraron súbitamente en su celda y lo condujeron a otra dependencia donde tres de ellos le dieron una paliza consistente en golpes con porras y patadas por todo su cuerpo». En este punto, el denunciante añadió que su hijo fue obligado a que «paseara por todo el módulo en calzoncillos y descalzo delante de los demás internos».
Los golpes que presuntamente recibió el recluso no fueron descubiertos hasta que su progenitor acudió al centro penitenciario pontevedrés con la intención de visitar al lesionado y a sus dos hermanos, también por aquel entonces internos en la cárcel pontevedresa.
Días antes, según relató, le había extrañado que solo le permitiera ver a dos de sus hijos.
Tras conocer el dictamen del juzgado capitalino, el padre del recluso ha decidido buscar el amparo de una instancia superior, en concreto, de la Audiencia Provincial de Pontevedra. El objetivo que busca es que su caso no termine archivado y olvidado, y, al mismo tiempo, lograr que los presuntos responsables de los daños sufridos por su hijo terminen sentados ante un juez.
Su caballo de batalla es un informe forense del Instituto de Medicina Legal de Galicia. En el documento, los forense analizan las lesiones que presenta el recluso. Su conclusión es clara: «Son compatibles con lo referido por el acusado».
Ante los peritos manifestó «haber sido golpeado con una porra, además de con las manos». Y estos expertos encontraron dos contusiones que «dibujan por si mismas el objeto causante, en este caso, la porra, con el dibujo alargado de, más o menos, veinticuatro centímetros de longitud y con el característico espacio indemne entre las lesiones lineales».