Fuente: la Semana Digital
Son las reclusas más peligrosas de España. Acumulan una enorme cantidad de graves delitos y sólo en el último mes estas presas atesoran más de un centenar de incidentes con las funcionarias de la prisión valenciana de Picassent. Sin embargo, la concurrencia de estas complicadas circunstancias lejos de representar un plus de peligrosidad y cautela parece animar a Instituciones Penitenciarias a "premiarlas" con una actividad que el sentido común dicta como poco de inapropiada: curso de corte y confección con su afilada herramienta fundamental, las tijeras. Una situación de alto riesgo que ya han denunciado los sindicatos penitenciarios pero que ha contado con el silencio como única respuesta por parte de la Administración.
Una queja que pese a estar perfectamente justificada no ha tenido éxito alguno, situación que habilita a las peligrosas reclusas, muchas de ellas acumulan en sus espaldas agresiones consumadas a funcionarias, para que sigan haciendo uso y disfrute de las tijeras durante el tiempo que dura el taller de costura. De nada ha servido las alarmas que han saltado gracias a la denuncia del sindicato Acaip que además pone de manifiesto el contrasentido que representa que las funcionarias no puedan acceder al módulo con sus defensas (las conocidas porras de goma) y las reclusas sin embargo estén provistas de tijeras. Una situación que pone en riesgo a las trabajadoras de la prisión pero también a las propias reclusas ya que entre ellas mismas se han producido agresiones con lesiones de gravedad.
"Instituciones Penitenciarias premia a estas reclusas en lugar de aplicarles un régimen de vida restrictivo dentro de la legalidad", denuncia un portavoz del sindicato Acaip que además propone que este tipo de talleres se impartan en otro módulo de reclusas menos conflictivas para evitar así situaciones, como las que se están produciendo ahora, de riesgo extremo. Además de la peligrosidad patente, los funcionarios de Picassent creen que este tipo de actividades "demuestra que la Administración malgasta el dinero en talleres que no sirven para nada y que son muy peligrosos y luego no hay dinero para reparaciones urgentes como las de tuberías o goteras". Un disparate que pese a la denuncia, y según ha podido saber El Semanal Digital, Instituciones Penitenciarias piensa mantener.
¿Y qué opina de todo esto el Delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana?, Ricardo Peralta, representante del Ejecutivo y única persona que podría mediar para solucionar esta comprometedora situación ha calificado la cosa como de "auténtico disparate". Pero no se hagan ustedes ilusiones porque para lo que Peralta no es un disparate es que las reclusas tengan en sus manos las peligrosas tijeras, disparate para Ricardo Peralta son las reclamaciones de los funcionarios de prisiones. Y yo aporto aún más: disparate es que este señor sea Delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana. Claro que si no hay buen señor es harto complicado que haya buen vasallo.