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Picassent.- Una cárcel con paredes derribables, celdas inseguras y pinchos de usar y tirar

El sindicato Acaip denuncia por primera vez por vía penal a Mercedes Gallizo
Tres reos abrieron las puertas de sus celdas en apenas 12 segundos
Los funcionarios tienen miedo ante la falta de seguridad en el módulo
En este módulo fueron secuestrados tres funcionarios a finales de 2007
Los presos tienen acceso a los tornillos de 15 centímetros de las cisternas, que afilados pueden convertirse en armas peligrosas

Fuente: El Mundo.es

pared.jpgParedes que se derriban a patadas, cisternas con hierros para construir 'pinchos', ventanas con marcos desmontables y luces con plateas que inspiran el 'arte' de construir armas en potencia. Estos son solo algunos de los materiales y utensilios que tienen a su disposición los presos de Picassent desde que culminó la reforma del módulo de alta seguridad en noviembre de 2009.

Así lo puso de manifiesto este viernes el sindicato penitenciario Acaip, que ha depositado en un juzgado valenciano la primera denuncia por la vía penal contra la secretaria general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo. El motivo: un posible delito contra la seguridad de los trabajadores.

En la denuncia sindical se hace especial hincapié en que la empresa contratada para hacer la reforma, Tragsa, "no tiene experiencia" en el ámbito de la seguridad carcelaria. En concreto, esta empresa, que se hizo con el proyecto por adjudicación directa, está especializada en proyectos medioambientales.

Las obras en el módulo de alta seguridad del penal de Picassent se iniciaron en 2007 y finalizaron en noviembre del pasado año. Desde la reapertura de esta zona de alto riesgo, en la que permanecen recluidos presos muy peligrosos, algunos de ellos con antecedentes en la organización de motines, se detectaron "graves deficiencias" que se recogieron en un informe que se elevó a Gallizo.

Algunos de los internos llegaron a decir a los funcionarios que las puertas de las celdas "tenían poca fuerza", aunque el incidente que acabó de desatar la inquietud entre el personal carcelario se produjo el 28 de noviembre, cuando hallaron a tres internos fuera de sus celdas, tras escuchar unos ruidos en el silencio de la noche.

El incidente se repitió al día siguiente y los funcionarios pudieron comprobar, repasando el sistema de grabación, que los reos tardaban 12 segundos en abrir las puertas de sus celdas desde el interior, con el consiguiente riesgo para la integridad de los trabajadores, de los cuales sólo uno se encarga de la vigilancia nocturna del módulo.

El sindicato penitenciario reclama el cierre inmediato del módulo y el traslado de los reclusos a otros módulos de seguridad como los de Villena o Albocàsser, que funcionan correctamente, aunque la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias "no se plantea" cerrar esta dependencia de la cárcel valenciana.

Tras incidentes como el derribo de una pared del interior de una celda, la apertura de las puertas o la localización de un preso asomando medio cuerpo por la ventana tras forzar el marco, los funcionarios denuncian la "endeblez de los materiales" y temen por su integridad, teniendo en cuenta que conviven a diario con una veintena de reclusos muy peligrosos.

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