Fuente: La Voz Digital
En un comunicado explican que la agresión tuvo lugar el pasado 22 de octubre en el Modulo 6, que actualmente ocupan 140 internos y está vigilado "únicamente" por dos funcionarios.
Según el escrito, el interno B.M.N. conocido como "Mataviejas" tras realizar una llamada de teléfono se dirigió al gimnasio del módulo avisando a otros compañero de que "iba a cortarse las venas y ahorcarse con los cordones porque le habían comunicado la muerte su madre y la dirección no le deja asistir al sepelio".
Avisados por el resto de internos, los funcionarios de servicio acudieron al gimnasio para evitar su intento de suicidio, momento en el que el interno "rompió un palo de fregona y se dirigió corriendo a asestar un pinchazo a uno de ellos".
Éste pudo repeler la agresión y reducir al interno para separarlo del resto de los compañeros y evitar nuevas agresiones dado su estado de nerviosismo y agresividad.
El jefe de servicios trasladó al interno al departamento de aislamiento ya que "continuaba en actitud de querer colgarse en protesta por no poder acudir al sepelio de su familiar dada la negativa de la dirección del centro, aún cuando los servicios sociales del mismo tenían preparada la documentación para la salida, acompañado en todo momento por la fuerza publica".
El colectivo denuncia que el día anterior sucedió otro caso de agresión, esta vez entre internos y en el Modulo 1 del centro, donde "se concentran los más conflictivos".
Esta vez fue E.D.M. quien negándose a entrar a su celda, agredió con una patada en el pecho a un compañero, y violentamente atacó a otro agarrándolo "por el cuello con intención de ahogarlo, teniendo que ser reducido por su actitud violenta".