Así, advierte que «se debe insistir en el grave problema de sobreocupación que se observa en muchos centros penitenciarios españoles, que supone un incumplimiento casi generalizado del mandato legal del llamado principio celular, de un preso por celda».
En el informe, desde la Defensoría del Pueblo se denuncia que, salvo contadas excepciones, «las celdas están duplicadas, triplicadas, cuadruplicadas, como en los casos de Alcázar de San Juan, Morón de la Frontera, Piccasent y Soria; o incluso quintuplicadas, como en Albacete».
En el informe se pone de manifiesto que la prisión de nuestra ciudad es la que registra los problemas de sobreocupación más agudos de entre los centros penitenciarios que se visitaron durante el año 2010 para elaborar este documento.
En el mismo sentido, advierten «de la necesidad de dotar adecuadamente de funcionarios las plantillas de los centros para evitar que las consecuencias de la alta ocupación de las prisiones se agrave por la falta de personal para las necesidades reales de vigilancia y atención de los reclusos».
Detalla, además, que «en el curso de las visitas realizadas, se ha observado que en aquellas celdas ocupadas por varios internos resulta más difícil mantener unas adecuadas condiciones higiénicas».
Sobre las deficiencias en centros, el documento también hace referencia a la cárcel de Albacete en materia de camas libres en el módulo de Enfermería. Así, detalla que en los centros más modernos las enfermerías poseen instalaciones equiparables a cualquier instalación sanitaria pública y están bien equipadas médicamente, si bien los antiguos presentan «una situación heterogénea, aunque mayoritariamente responden a los requerimientos mínimos en este ámbito». Apunta, eso sí, que existen en esa respuesta a los requerimientos mínimos las excepciones de las prisiones de Albacete y Alicante «donde es frecuente que, debido a la falta de camas libres, algunos internos enfermos deban acudir a los módulos a dormir y el resto de día lo pasen en la Enfermería».
Ventilación de las celdas
Respecto a la ventilación de las celdas en los centros penitenciarios, el informe hace referencia a que esta ventilación puede considerarse, por lo general, adecuada, al contar con ventas que se pueden abrir. Detalla que la presencia de planchas de chapa perforada en las ventanas de algunas celdas en ciertos centros por motivos de seguridad «es actualmente excepcional». El informe apunta que en los centros de Albacete y Alicante «se informó de que está pendiente buscar una solución técnica para su retirada definitiva».
Como aspectos positivos que se han podido comprobar en la visita a los distintos centros penitenciarios, el informe apunta hechos como que existen diversos programas para el tratamiento de toxicomanías, dirigidos por la propia Administración penitenciaria o por entidades sin ánimo de lucro.
También señala que, actualmente, la mayor parte de estos centros penitenciarios disponen de un catálogo de programas de tratamientos especializados dirigidos a la reeducación y reinserción social del condenado, de carácter voluntario. No obstante, el informe precisa que «resulta preocupante que algunos centros no puedan ofrecer estas actividades a todos los internos que acogen por la falta de personal especializado» y recomienda que se dote de recursos a estos programas.