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Decepción de Acaip después de la reunión con el director de la prisión

Fuente: Sur.es

El subdelegado del sindicato en Melilla, Fernando Pons, lamenta que Emilio Navas considere que los problemas que denuncia Acaip no son tales

«Creemos que fue una nueva oportunidad perdida». En estos términos se expresaba en declaraciones al diario SUR el subdelegado del sindicato Acaip en Melilla, Fernando Pons, cuando fue preguntado acerca de cómo había transcurrido el encuentro que esta misma semana la cúpula del sindicato mantuvo con el director del centro penitenciario melillense, Emilio Navas.
Aunque hasta ese momento la visita del secretario nacional de Acaip, José Ramón López, y del máximo responsable del sindicato para Andalucía, Ceuta y Melilla «se había desarrollado muy bien», comenta Fernando Pons, después de haberse entrevistado con el presidente de la Ciudad y con la directora general de la Delegación del Gobierno, «sin embargo no fuimos capaces de transmitir el sentir de la plantilla al director».
Y es que según Fernando Pons, Emilio Navas sigue «enrocado en sus posturas, sigue empeñado en que este sentir es exclusivo de los representantes de Acaip más que de los representados, que son la mayoría de los funcionarios de prisiones». En estos momentos, de la totalidad de la plantilla, que es de unos 180 trabajadores, 115 son afiliados a Acaip.
«Lo peor -siguió diciendo el representante sindical- es que el director piensa que no hay ningún problema y por eso no hay que buscar ninguna solución».
Por ello, desde las filas de Acaip están convencidos de que «debemos asumir que mientras esté este director no van a cambiar las cosas». Además, en el sindicato dan por hecho que hasta que no haya elecciones generales, independientemente de qué partido gane, no se producirá relevo alguno en la institución penitenciaria por mucho que el secretario nacional de Acaip aprovechara su visita a la ciudad autónoma para pedir formalmente el cese de Emilio Navas.
Cierta culpa
El subdelegado de Acaip en la ciudad autónoma reconoce, no obstante, que «tenemos cierta culpa al no ser capaces de transmitir al director de la cárcel el sentir de buena parte de la plantilla». A renglón seguido Fernando Pons aseguró que «si nosotros, que somos los legítimos representantes, hablamos con el director y él piensa que todo se debe a una doble intención de alguno de nosotros más que a la plantilla, es que no somos interlocutores válidos, o nosotros, o él como gestor». En todo caso, Pons dijo que pese a las malas relaciones con Navas «seguiremos intentándolo, no nos queda otra».
Por último, lamentó que no pudieran hablar personalmente con el delegado del Gobierno.
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