El preso se evadió del centro penitenciario cuando estaba pendiente de ser enjuiciado como supuesto autor de un homicidio doloso, al matar a una persona con una pistola de 9 mm parabellum, en Mérida. Un delito por el que solicitaban hasta 54 años de prisión.
Siete meses después, las investigaciones de la Guardia Civil les ha llevado hasta una vivienda de una famosa barriada de la localidad de la localidad toledana de Santa Olalla, ubicada en una situación de perfecto aislamiento, muy sensible y de muy difícil acceso para los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, donde estaba escondido. Para la realización de la Entrada y Registro fue necesaria la intervención de los componentes de un MEI del GRS nº 1 de Madrid.
Las investigaciones se iniciaron por el Equipo de Policía Judicial de Talavera de la Reina, con el apoyo de la Sección de Investigación Criminal de la UOPJ de la Comandancia de la Guardia Civil de Toledo, componentes de seguridad ciudadana de la Compañía de Torrijos y Equipo del Servicio Cinológico de la Comandancia (perro detector de drogas).
Un convicto peligroso
Según informa el Instituto Armado, el detenido era una persona muy peligrosa, la última vez que fue detenido por agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Talavera se encontraron en su vivienda, además de diferentes sustancias estupefacientes, una pistola de 8 mm modificada al calibre 6,35mm, la cual se encontraba en perfecto estado de funcionamiento, acta para su uso.
El detenido tomaba meticulosas normas de seguridad y autoprotección para no ser detectado ni seguido, desplegando técnicas o métodos complejos para garantizar no ser identificado. Para evadir la acción de la justicia, se encontraba enmascarando su propia identidad, suplantando la identidad de otra persona, (documentación falsa encontrada en el registro) con la cual generaba error en los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad Ciudadana al identificarle, llegando a adquirir vehículos a nombre de la identidad suplantada, para evitar ser detenido.
Sobre las 5 horas de la madrugada de ayer se procedió a la explotación de la operación “Langui” con la detención en la localidad toledana de Santa Olalla de una persona por delito de quebrantamiento de condena al encontrarse evadido de la prisión de Ocaña I-II.