Según fuentes procedentes del Instituto Armado, el arresto se produjo en el contexto de una investigación que se estaba llevando a cabo por varios robos con violencia sufridos por mujeres en la comarca del Campo de Dalías. El joven, considerado persona «violenta», fue localizado en la madrugada del día 9 en una cortijada de barriada ejidense de Las Norias de Daza y arrestado como presunto autor de los delitos de robo con violencia, quebrantamiento de condena, robo con intimidación y robo con fuerza, según ha informado la Comandancia.
Al detenido,de nacionalidad marroquí e identificado como R.A., se le imputan los atracos en el municipio de El Ejido a mujeres de entre 30 y 50 años de edad, a las que abordaba por la espalda en un descuido para, violentamente, arrebatarles el bolso y abandonar rápidamente la zona a pie.
Las pesquisas iniciadas por la Guardia Civil apuntaron como sospechoso a una persona de la que únicamente se conocía el apodo y que cambiaba con frecuencia de lugar para residir. Finalmente, los agentes le identificaron como un preso fugado el 8 de noviembre del centro penitenciario Castellón II de Albocasser.
R.A., quien normalmente utilizaba cortijos aislados de la zona para pernoctar, fue localizado en una vivienda diseminada de Las Norias de Daza y, tras un dispositivo de vigilancia, fue arrestado cuando caminaba por las inmediaciones. Ha pasado a disposición del Juzgado de Instrucción número 5 de El Ejido, según han explicado fuentes de la Benemérita.
Por una ventana
Hay que recordar que el joven participaba en un taller textil de la prisión y, con motivo de la finalización del mismo se programó una salida a Albocàsser, que incluía un paseo por el municipio, almuerzo y la visita a un taller textil, dado que la fábrica estaba relacionada con la actividad que habían desarrollado en la cárcel.
Durante su estancia en el taller, el ahora detenido pidió permiso a los funcionarios para ir al servicio, un requerimiento que le fue concedido, y aprovechó para fugarse a través de una ventana.
Cabe señalar que ésta no había sido la primera vez que un preso de la provincia se había dado a la fuga. De hecho, el 12 de julio del pasado 2009, dos varones que se estaban en prisión provisional por un delito de tráfico de drogas forzaron los barrotes de su celda y atravesaron el patio de la cárcel Castellón I.
Ambos saltaron este muro ayudándose de una garita que estaba sin vigilancia y que les sirvió de punto de apoyo. Sin embargo, poco les duró la fuga a los dos hombres, ya que uno de ellos fue arrestado un mes después en Lorca, mientras que el otro fue localizado en Almería en septiembre.
Fuente: Las Provincias.es