Critican en ese sentido, los planes de Instituciones Penitenciarias, que harían peligrar la seguridad en el centro y dificultarían el cumplimiento de los objetivos de reinserción y rehabilitación a los que está dirigida la infraestructura, que aún no tiene fecha de estreno. En un comunicado firmado por las cinco centrales sindicales, los representantes de los trabajadores estiman que para el normal funcionamiento del nuevo centro penitenciario situado en Santa Lucía "la plantilla debería ser, al menos, del doble de la actual, más los 30 funcionarios en prácticas" destinados a Pamplona. Al respecto, estiman que la prisión "no se podría poner en funcionamiento ni en un 40%" con los recursos humanos existentes y aseguran que "se debería aumentar también el personal de los servicios médicos, oficinas, tratamiento, servicios sociales, dotación que a día de hoy no ha tenido en cuenta la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias". sin experiencia laboral Además, advierten los sindicatos, los funcionarios en prácticas supondrán un 32% del total de la plantilla que trabaja en contacto con los internos y, aunque admiten que "tienen una buena formación teórica, no disponen de experiencia laboral alguna con los internos, por lo que no se les puede exigir la misma responsabilidad y eficacia". Asimismo, según las normas vigentes, estos trabajadores deberían estar acompañados en todo momento por funcionarios de carrera, algo que no va a resultar a posible. Por todo ello, los sindicatos consideran que "esta situación hace del todo imposible que el nuevo centro pueda funcionar con un mínimo de seguridad para los internos y resto del personal y, por tanto, se hace muy complicado cumplir con los objetivos primordiales de la institución penitenciaria, como son la resinserción-rehabilitación, asistencia social y retención y custodia". Al respecto, aseguran que "la Secretaría General, al pretender inaugurar dicho centro sin poner en funcionamiento servicios básicos como el departamento de enfermería, dependencias socioculturales, talleres formativos y productivos", puede dar lugar a una "caótica y precaria" apertura al tratarse de una infraestructura del tamaño y características de una macro-cárcel "sin la debida dotación funcionarial que haría falta en este caso".
