Los agentes se desplazaron al lugar que les había indicado el individuo, situado junto a la calle de Rosselló. Allí localizaron a un individuo que tenía cogido ese cordel blanco con el que presuntamente intentaba introducir un paquete en la prisión.El hombre, identificado como S. H. y originario de Letonia, intentó disimular al ser descubierto y simuló estar hablando por el móvil como si no hubiera visto a los agentes. Sin embarco, tras ser detenido, condujo a los agentes hasta un escondrijo situado en una caja eléctrica en la calle frente a la cárcel. Allí escondía los productos que luego intentaba meter en la prisión. En ese escondite, los urbanos econtraron hachís, marihuana, un cuchillo, nueve teléfonos móviles, cargadores de teléfonos, gomas elásticas para poder inyectarse droga, destornilladores, cables USV y cinta americana.
El detenido, de 31 años, ha sido detenido por un delito contra la salud pública y fue entregado a los Mossos d'Esquadra.
Fuente: El Periódico.com