En un comunicado, la Acaip da a conocer tres ejemplos de agresiones y situaciones de peligro que estos trabajadores han tenido que afrontar en los últimos tiempos en el centro penitenciario de Zuera. El primero, el pasado 22 de abril. En aquella ocasión, un interno pegó a un funcionario en la cara, rompiéndole las gafas. Como consecuencia del puñetazo, el funcionario sufrió una contusión en el rostro por la que aún está de baja.
La segunda agresión fue el 4 de mayo, en el módulo de aislamiento del penal. Un solo interno, en primer grado, consiguió agredir y lesionar a tres de los cuatro guardias que intentaban reducirle, la tarde antes de ser trasladado a otro centro para asistir a un juicio. A uno de los funcionarios le mordió en la mano, a otro le provocó un esguince en un dedo y a un tercero le rompió el hueso cigomático, en el pómulo, por lo que tuvo que ser operado para colocarle una placa. Todos ellos permanecen aún de baja por esta agresión.
La última situación de peligro a la que alude la Acaip en el comunicado fue al día siguiente, el 5 de mayo, cuando los guardias de servicio en el módulo 9 --de presos especialmente peligrosos-- tuvieron que mediar en una pelea.
Fuente: El Periodico de Aragon