Ante las dificultades para pagar sueldos y servicios extraordinarios, Navarro ha decidido echar mano de una nueva «bolsa de empleo». El Ayuntamiento de Benidorm se ha convertido —según destaca el propio Consistorio— en líder en plazas disponibles para que los reos condenados a penas no privativas de libertad cumplan su condena en forma de trabajos para la comunidad. Un total de cincuenta.
El alcalde de Benidorm ha firmado un convenio con el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Yuste, en virtud del cual el Consistorio crea un catálogo con las citadas cincuenta plazas diarias en distintos destinos y servicios públicos, para que las personas condenadas a trabajos en beneficio de la comunidad realicen las labores propias de los funcionarios de la plantilla municipal. Así, los trabajos a realizar se refieren al «mantenimiento de mobiliario urbano, limpieza de playas y zonas verdes, jardinería, asistencia en centros de Bienestar Social y otros».
El Ayuntamiento colaborará así en el cumplimiento del «fin principal de la pena», según fuentes municipales, «que es la rehabilitación y reinserción social del penado». Y, de paso, se ahorrará lo que costaría contratar a un interino para realizar las mismas labores.