El volumen de asuntos incoados en 2011 por el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria ascendió a 7.112, lo cual supone una disminución en relación al año anterior, que alcanzó los 9.624.
En esa cifra están incluidos los 2.285 expedientes relativos a trabajos en beneficio de la comunidad, que en 2010 fueron 4.968.
Esto explica dicha disminución ya que en 2010 se puso en funcionamiento el servicio de gestión de penas y medidas alternativas, con lo que se tuvo que afrontar un gran volumen de trabajo, mientras que en 2011 se produjo una estabilización en el número de expedientes tramitados.
El total de dictámenes emitidos por el Ministerio Fiscal ascendió a 7.197, frente a los 9.742 del año anterior, "lo cual sigue suponiendo una importante carga de trabajo para el fiscal".
La mayoría de los delitos a los que se ha aplicado la pena de trabajos en beneficio de la comunidad fueron los relacionados con la seguridad vial, 1.229, que suponen un 53,78 por ciento sobre el total, seguidos de los 587 de violencia de género (25,68 por ciento) y los 469 de otros tipos (el 20,52 por ciento).
Como término medio en 2011 el volumen de ocupación del centro penitenciario de Villabona rondó los 1.600 internos.
A 31 de diciembre de 2011 se encontraban internados en el centro penitenciario de Villabona 1.463 reclusos, de ellos 142 preventivos (130 hombres y 12 mujeres) y 1.321 penados (1.222 hombres y 99 mujeres).
La capacidad asignada al centro penitenciario de Villabona es de 993 internos, contando uno por cada celda, pero el fiscal explica que hay que tener en cuenta las peculiaridades de esta prisión con una unidad terapéutica y la separación de hombres y mujeres, de primarios y reincidentes y menores de adultos, lo cual lleva a concluir que la capacidad real se sitúe sobre los 1.500 como máximo.
Para el fiscal, "está dentro de unos índices razonables, aunque lo ideal sería una plaza por celda".
En 2011 se produjeron cinco quebrantamientos por no reingreso, aunque "se vuelve a avalar la política de permisos ya que en 2010 se produjeron trece" y no hubo ninguna fuga del establecimiento.
El número de internos diagnosticados con infección por V.I.H. ascendió a 107, lo que supone un 6,54 por ciento de la población reclusa.
En cuanto a la lucha contra la droga se ha materializado con la adquisición de una máquina de última tecnología para detectar cualquier forma de introducción de estupefacientes en el centro a través de los comunicantes o de los internos al regresar de un permiso de salida.
La unidad terapéutica y educativa ha tenido un gran avance, con 455 internos y 164 en régimen abierto en alguna comunidad del exterior como Proyecto Hombre, Amigos contra la Droga y Adsis.
El fiscal destaca el éxito de esta experiencia y "así una representación numerosa de psicólogos, educadores y funcionarios de siete centros penitenciarios de España visitaron dicha unidad con la finalidad de implantar tal sistema".
Alrededor de 593 internos recibieron tratamiento con psicofármacos por problemas psiquiátricos puros, por patología derivada del consumo de drogas o por ambas cosas, lo que supone un 40,53 por ciento de la población reclusa.
El fiscal comenta que esto "dificulta su tratamiento, puesto que los centros penitenciarios psiquiátricos solo admiten a penados con eximentes totales".
Por otra parte, "el desmantelamiento de la red pública de centros psiquiátricos cerrados conlleva que personas que suponen un peligro para la sociedad terminen en los penitenciarios", advierte.