Para reducir esta factura el Gobierno ha incluido recortes en la duración y la cuantía de las prestaciones por paro en el amplio paquete de ajustes que el viernes aprobará el Consejo de Ministros. La idea del equipo económico es actuar solamente sobre las percepciones contributivas, que son las que genera el trabajador con el pago de sus cotizaciones cuando está en activo. El subsidio (426 euros), que es el que cobra el parado cuando ha agotado la vía contributiva y tienen cargas familiares o es mayor de 45 años, no se tocará.
Según la reforma que planea el Ejecutivo, el periodo máximo de las prestaciones, a la que el parado tiene derecho tras seis años cotizados, pasaría de los 24 meses actuales a 18 meses. Además, la cuantía de la prestación también se reduciría. Los primeros 180 días se cobra el 70% de la base reguladora y, a partir de ese día, el 60% de dicha base. La intención del Gobierno es reducir ese 70% al 60% y que sea este mismo porcentaje de la base reguladora la que perciba el parado durante todo el tiempo que dure la prestación.
Parados de larga duración
Ambas medidas supondrán un importante recorte en las prestaciones por desempleo, pues afectará a las cantidades percibidas y a la duración de las mismas. Asimismo, engordará las cifras de parados de larga duración. La última Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al primer trimestre del año apuntaba que de los 5,639 millones de desempleados, 2,385 millones habían perdido su puesto de trabajo hace más de un año.
Fuente: Finanzas.com