Los hechos tuvieron lugar en marzo de 2010, cuando el acusado, antes de realizar un vis a vis que tenía autorizado con un hombre y una mujer presos. El procesado fue cacheado por los funcionarios y éstos le extrajeron del chaleco más de 110 gramos de pastillas de unas sustancias que resultaron ser clonazepam y alprazolam, sustancias psicotrópicas que no causan grave daño a la salud.
El acusado las poseía con la finalidad de traficar con ellas, entregándoselas a las personas con las que se iba a comunicar. Por ello, el Juzgado de lo Penal ha condenado a F.B.J. a un año de cárcel por un delito contra la salud pública así como a una multa de 2.000 euros.
Fuente: Europa press