Los familiares aprovecharon el encuentro en el centro penitenciario de Albolote para entregar al preso “para su consumo personal”, seis trozos de trankimazín y una papelina de heroína, una cantidad de estupefacientes cuyo valor en el mercado no superaba los siete euros.
La madre y su hijo, ambos en libertad provisional, se enfrentan a una petición de cuatro años de prisión por un delito contra la salud pública con sustancias que causan grave daño.
Los dos acusados serán juzgados por estos hechos el 19 de septiembre en la Audiencia Provincial, unos hechos por los que la Fiscalía ha solicitado el sobreseimiento para el receptor de la droga.
Fuente: Granada Digital.com