El PP de Mariano Rajoy se opuso ferozmente a la decisión del Gobierno socialista de conceder, el 1 de marzo de 2007, la prisión atenuada para el etarra José Ignacio de Juana Chaos, asesino de 25 personas, que se había declarado en huelga de hambre para exigir su excarcelación. Una posición que choca frontalmente con la defensa que los populares hacen ahora del tercer grado y la libertad condicional otorgados al secuestrador de Ortega Lara, enfermo de cáncer. El PP ha pasado de reclamar que los terroristas cumplan íntegras sus penas y se ilegalice a su brazo político a apoyar la excarcelación de Bolinaga y hacer la vista gorda con los batasunos.