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Galicia pierde un 22% de reclusos desde 2010, el mayor descenso de todo el país

Fuente: Faro de Vigo

Acaip achaca la caída a la reforma penal y al aumento de expulsiones a extranjeros.

La evolución de la población reclusa en España, en constante incremento desde 1995, agravada por la crisis, ha experimentado un brusco cambio de tendencia en los dos últimos años. De los 76.919 reclusos que había en el país en marzo de 2010 (cuando la población penitenciaria alcanzó su punto más alto) se pasó a finales del pasado agosto a 69.888. Galicia es la comunidad donde más se ha notado esta caída, con 1.053 internos menos que en 2010, un 22,04%, según un informe del sindicato de prisiones mayoritario, Acaip, a partir de datos del Ministerio de Interior.


El cambio de tendencia responde, según Acaip, sobre todo a dos razones: la última reforma penal y la disminución de los reclusos extranjeros. Los cambios introducidos en 2010 en el Código Penal redujeron sensiblemente las condenas aplicadas para perseguir los delitos contra la salud pública –tráfico de drogas–. Esta medida alivió la tradicional saturación de las cárceles españolas, ya que muchos pequeños traficantes pudieron salir de prisión.
En cuanto a los prisioneros de otros países, Acaip recuerda que ha sido este colectivo el que más se ha reducido, ya que de los 6.168 presos que perdieron en su conjunto las cárceles españolas, más de la mitad (3.453) eran extranjeros. En plena crisis y pese al temor a que esta desembocase en un aumento de la delincuencia entre el colectivo inmigrante, desde el sindicato de prisiones atribuyen esta disminución, de nuevo, a la última reforma penal. En ella, se modificó el artículo 89 para abrir la puerta a sustituir las penas privativas de libertad de menos de seis años por la expulsión del país en el caso de los sin papeles. Esta modificación facilitó los trámites para la expulsión a sus países de origen de presos con el tercer grado o con tres cuartas partes de su condena cumplida.
En Galicia, el 26% de la población penitenciaria es extranjera y aunque desde 2010 este colectivo ha retrocedido en peso y número en todos los penales de la comunidad, hay dos en los que se ha notado sobre todo: Monterroso y Bonxe, en Lugo. Según otro informe de Acaip, el centro penitenciario de Monterroso (el único en Galicia donde menos de la mitad de su población es española) pasó de 235 extranjeros a finales de 2010 a 135 este año, es decir, una caída del 42,6%. En Bonxe, el descenso fue del 36,6%.
En A Lama y Teixeiro, las más grandes de Galicia, el descenso también fue notable. En el caso de la prisión pontevedresa el peso de los extranjeros sobre el total de reclusos cayó un 27,7%, mientras que en el penal coruñés el descenso fue del 18,4%, al pasar de 481 reclusos a 386.
Fuentes de Teixeiro, con todo, apuntan a un tercer factor "clave" y, desde su punto de vista, más importante que el descenso de presos extranjeros, que sitúan "en una proporción similar" a la de la población reclusa en general. La puesta en marcha en los últimos años de algunos centros nuevos en todo el país alivió la sobresaturación que sufrían algunas cárceles ya existentes. Este aumento de plazas provocó un descenso de las llamadas "conducciones", traslados de presos desde los penales con mayor hacinamiento a otros menos saturados, un fenómeno que hizo que durante años la población habitual de Teixeiro y A Lama creciese de forma continua.
Galicia cuenta con 3.724 presos para 3.111 celdas funcionales y su tasa de hacinamiento –que relaciona el número de reclusos con el de plazas disponibles– es del 119%. Estos datos la convierten en la tercera comunidad con cárceles menos saturadas, tras Murcia (114%) y Navarra, que tiene casi el doble de plazas que de internos y una tasa del 51,9%.

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