Corría el 2010 cuando más de 1.900 presos cumplían condena en el centro penitenciario de León, una cifra que ha caído hasta los 1.205 internos, el número más bajo desde el 2004. Los motivos esgrimidos para este descenso pasan por la reciente apertura de nuevas cárceles, como en Navarra o en Canarias, la reforma del Código Penal –que entró en vigor en diciembre de 2010 y que rebaja algunas penas como las de tráfico de drogas– y la mayor agilidad en tramitar órdenes de expulsión.
Además, el subdelegado del Gobierno, Juan Carlos Suárez-Quiñones, explicó que la delincuencia había descendido en la provincia cerca de un 3% durante el primer semestre del año, rompiendo el ‘tópico’ que se preveía de que los delitos iban a incrementarse con motivo de la crisis económica. Cendón se marca como objetivo el poder seguir manteniendo el volumen de internos que “es una buena cifra” y destacó que de los más de 1.200 presos apenas 95 son mujeres (cinco leonesas); a su vez, el director resaltó que cerca de 50 presas cumplen condena en el módulo mixto, lo que les permite acceder al régimen penitenciario de los módulos de respeto.
Mientras, el máximo responsable de Acaip, Valentín Llamas, explicó los motivos del ‘plantón’ de este sindicato a la celebración. Para Llamas, “la función pública no está de fiestas” con el tijeretazo salarial y los recortes del Gobierno central que dejan a la cárcel con menos de 500 funcionarios ya que no se han cubierto las 22 jubilaciones de este año, a lo que se suma el recién aprobado traslado de ocho funcionarios.
En este sentido, desde Acaip recuerdan que el ‘recorte’ de funcionarios ronda el medio centenar en los dos últimos años y, si bien reconoce el descenso en el número de presos, asegura que son apenas 56 los funcionarios los que se encargan de su vigilancia directa.