El presidente del Ejecutivo local, Juan José Imbroda, ya afirmó a finales de marzo que la obra se cancelaría si así se indicaba desde la dirección del centro. Finalmente ha sido Instituciones Penitenciarias la que ha alertado de que las instalaciones polideportivas pueden poner en jaque la seguridad de la cárcel. “Dijimos que estábamos dispuestos a colaborar si esta iniciativa iba a suponer algún inconveniente”, recordó Marín, quien detalló que las tareas de construcción llevaban varias semanas parada, a la espera de determinar si debían seguir adelante o cancelarlas definitivamente.
Sí continuó en desarrollo durante este tiempo la creación de un vial de conexión con la carretera de Horcas Coloradas, actuación que no afecta para nada a la seguridad del Centro Penitenciario.
La cancelación del proyecto conllevará el pago de una indemnización en concepto de lucro cesante a la concesionaria de la obra, que se hizo con su adjudicación por un importe de 215.000 euros. Marín no detalló a cuánto ascenderá esta compensación económica, aunque aseguró que será “una cantidad menor”.
Asimismo, lamentó que Instituciones Penitenciaria no advirtiera antes a la Ciudad Autónoma sobre los riesgos de esta actuación. “No quiero entrar en polémicas, pero nos habría gustado que nos avisaran con tiempo de sobra. El proyecto se anunció hace meses”, apuntilló.