Como consecuencia de las heridas, el perjudicado, que renunció a la indemnización que pudiera corresponderle por estos hechos, sufrió heridas en el tabique nasal, en el cuero cabelludo, en el brazo izquierdo y en una ceja. El afectado precisó de una primera asistencia médica y tardó 15 días en sanar de las heridas. El procesado fue sentenciado como autor de un delito de lesiones con instrumento peligroso. El representante del Ministerio público exigía que fuese condenado a tres años de prisión.