Fuente: El Periódico Mediterraneo
Afirman que si quitan el autobús irán en coche y acusan al alcalde de anteponer sus intereses y a las tiendas de engordar los precios.
Los trabajadores de la cárcel de Albocàsser lo tienen claro: no quieren irse a vivir al municipio. Por tanto, rechazan la petición del alcalde, Antonio Querol, de retirar el autobús que les lleva cada jornada de Castellón hasta su puesto de trabajo para forzar un traslado de hogar a la población.
Fuentes del sindicato de funcionarios de prisiones Acaip aseguran que el primer edil “disfraza de interés público lo que es un tema personal, porque quiere vender unos pisos a los que está vinculado”. Asimismo, consideran que la localidad “no tiene suficientes atractivos o servicios aunque, en un principio, muchos nos planteamos mudarnos”.
Sin embargo, “los que decidieron quedarse comprobaron que los precios en las tiendas se disparaban y que eran diferentes respecto a vecinos y foráneos”, aunque el mayor “abuso” se detectaba “en los alquileres”. “Por una casa que se caía literalmente a trozos cobran 700 euros, cuando en la capital se puede encontrar un piso más barato”, señalan.
Por lo pronto, aseguran que “los que somos de Castellón y la provincia no residimos en Albocàsser y solo algunos de Valencia han arrendado un hogar, pero compartido por varias personas que hacen turnos diferentes”.
En cuanto a la posibilidad de que suprima el transporte que les traslada a diario, desde la organización sindical señalan que seguirán “sin cambiar de domicilio. El alcalde no nos tiene que obligar a irnos a residir donde él diga”. Así, se organizarían “para compartir coche entre varios empleados”, señalan. Incluso “los valencianos optan por esta fórmula antes que abonar un alquiler tan elevado. Aseguran que les sale más a cuenta”, matizan.
MÁS PRESTACIONES // Las mismas fuentes indican que “otros municipios de alrededor ofrecen más servicios, como Vall d’Alba. En Albocàsser no se ha hecho nada por atraer a nuevos habitantes”.
“Consideramos que el primer edil quiere sacar provecho de la situación debido a un interés que es simplemente particular”.
Querol había aludido a una serie de inmuebles que se habían construido precisamente para albergar a los futuros trabajadores y que se habían quedado sin vender ni arrendar. También se quejó de que, en un principio, la construcción de la prisión iba a ser un revulsivo para la población. Los negocios consultados por este rotativo coincidieron al indicar que, durante las obras, los establecimientos notaron un incremento de clientela y que las perspectivas para los siguientes años eran inmejorables.
Sin embargo, una vez edificada la instalación, la prosperidad esperada no llegó y hubo restaurantes que hicieron reformas y ampliaciones que, después, se han quedado en agua de borrajas.
PETICIÓN OFICIAL // Ante este panorama, empeorado por la crisis económica, Querol ha solicitado a Instituciones Penitenciarias (que tiene un convenio con los sindicatos) que retire el autobús para los empleados, con el fin de que estos se muden a Albocàsser y beneficiar a la economía local.
Incluso alertó de la paulatina pérdida de residentes y de la bajada de alumnos en la escuela, con la consiguiente supresión de líneas. Un grave problema que se solventaría con residentes que repoblaran este municipio.