El hecho fue puesto en conocimiento del jefe de servicios y del director, quienes avisaron a la Guardia Civil para que requisaran la droga y realizaran el pertinente atestado, ya que podría haber incurrido en un delito contra la salud pública con el agravante de introducción en centro penitenciario si se demostraran los hechos.
Pese a ello, primero habrá que analizar la sustancia intervenida para comprobar su naturaleza y pureza así como determinar si no era para consumo propio.
Según Acaip, se da la circunstancia de que el letrado ya ha estado preso en las prisiones de Alhaurín de la Torre y Albolote (Granada) entre 2007 y 2009 por causas no precisadas y siempre según la versión del sindicato.