En su lugar, Interior invertirá los fondos recuperados en realizar obras de mejora en materia de seguridad, salubridad y eficiencia energética en 39 centros penitenciarios ya existentes que, como consecuencia del transcurso del tiempo, presentan cierto grado de deterioro.
Entre las cárceles en las que se hará reformas están las de Albolote (Granada), Soto del Real (Madrid), Ocaña I y II (Toledo), así como Daroca (Zaragoza).
Esta medida ha sido anunciada hoy después de que el Consejo de Ministros aprobase un acuerdo por el que se revisa el Plan de Amortización y Creación de Centros Penitenciarios (Pacep), elaborado el 5 de julio de 1991 y que ha sido objeto de actualización periódica de forma constante.
Según el Ejecutivo, la revisión aprobada hoy tiene por objeto adaptar el plan de cárceles "a las necesidades penitenciarias actuales y lograr, así, un aprovechamiento más eficiente de los recursos financieros".
Con este fin, Interior prescindirá de la construcción de diez centros de inserción social previstos en Zaragoza, Vigo, Jaén, Asturias, Castellón, Castilla-La Mancha, Madrid Oeste, Guipúzcoa, Álava y Vizcaya, y de la unidad de madres de León. Todos estos equipamientos se consideran innecesarios en estos momentos.
Además, con el fin de racionalizar los proyectos de centros ya adjudicados (Málaga II, Siete Aguas-Comunidad Valenciana, Soria y Ceuta), Instituciones Penitenciarias dio orden en el año 2012 de reducir la superficie construida. Según el Gobierno, también se acordó "eliminar elementos suntuarios como las piscinas y otros que incrementan el coste de edificación y mantenimiento, y que no redundan ni en la mejora de seguridad del centro ni en incrementar su capacidad de rehabilitación de los internos".