Son dos los motivos principales los que están causando esta preocupante situación; por un lado, la nueva ´nómina´ de reclusos configurada por Instituciones Penitenciarias, que está desviando a una gran cantidad de presos conflictivos de otros presidios hasta Topas.
Por otro, la celebración del Ramadán, aseguran los trabajadores, y que ya habitualmente "influye negativamente en los nervios de los internos musulmanes, ha disparado este mes de julio la cifra de peleas entre presos de diferentes creencias. La época de ayuno comenzó este año el día 9 de julio y finalizará el 8 de agosto
