Según informaron en las últimas horas fuentes penitenciarias en declaraciones a LA GACETA, la primera evasión se produjo el jueves de la semana pasada, 31 de octubre. El segundo caso se tuvo conocimiento en el recuento del jueves y es más delicado, puesto que se trata de un preso con una larga condena -en total 23 años de prisión- igualmente por delitos de robo con violencia, entre ellos atracos a entidades bancarias, y también por quebrantamiento de condena, al haberse fugado ya anteriormente mientras cumplía condena en la cárcel tinerfeña.