De tal manera, y después de que reconociera los hechos y mostrara conformidad con la pena solicitada por el Ministerio Fiscal, el hombre, de origen marroquí y con antecedentes penales por idéntica causa, fue condenado a un año de prisión y al pago de una multa de 577 euros. Asimismo, es preciso señalar que, igualmente en calidad de acusados, hasta la Sala de juicios acudieron dos hombres más, quienes fueron absueltos del cargo al no quedar acreditado que incurrieran en el delito, bien por acción directa, bien por participación y colaboración. Respecto a los hechos es preciso señalar que los mismos acaecieron el 9 de mayo de 2011 cuando funcionarios de prisiones averiguaron, en un registro rutinario en las celdas de la prisión, las citadas pastillas, que estaban guardadas en una bolsa de plástico. Por último, y acerca de la pena impuesta, cabe añadir que la sentencia impuesta recoge un atenuante ya que, como acreditó mediante informe médico, el condenado es consumidor habitual de este relajante, de modo que no todas las pastillas eran para la venta.
Fuente: El faro Un año de prisión y multa de 577 euros. Tenía 150 pastillas, halladas en un registro. Un preso resultó ayer condenado en la Sala de lo Penal número Uno de nuestra ciudad en base a un delito contra la salud pública toda vez que fuera sorprendido en el Centro Penitenciario Los Rosales en posesión de 150 pastillas de Trankimazin que, además de para su propio consumo, suministraba a terceras personas.