Así lo indicó ayer a Efe la presidenta de la Junta de Personal, María del Mar Téllez, que precisó que sobre todo están aumentando las agresiones verbales, como amenazas e insultos, aunque también ha habido alguna agresión física.
El incidente más grave ocurrió el pasado 21 de marzo en el centro penitenciario Ocaña 2, cuando un interno agredió «salvajemente» al funcionario que lo iba a cachear y le ocasionó múltiples traumatismos, hematomas, contusiones y un esguince en el pie, y está de baja.