Fuente: El Mundo
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Permanece en el módulo de enfermería desde agosto sin afección que lo justifique
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Es un lugar para estancias breves con capacidad para entre 30 y 40 presos
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Asiste a un taller de manualidades y se le permite dar paseos matutinos
De la comodidad del escaño en las Cortes al trato preferente en el módulo de enfermería. El ex alcalde de Torrevieja y ex diputado autonómico, Pedro Ángel Hernández Mateo (PP), cumple su primer mes y medio en la prisión de Campos del Río (Murcia) con las atenciones que el sistema carcelario procura a los reclusos enfermos -fundamentalmente, el aislamiento respecto al resto de reclusos-, sin que exista, en principio, ninguna dolencia que lo justifique más allá de su avanzada edad (tiene 68 años) o el hecho de tener implantado un marcapasos. Se trata, precisamente, de dos de los argumentos en los que se apoyó su solicitud de indulto que no fueron tenidos en cuenta por el Consejo de Ministros.
Fuentes del penitenciario consultadas por ELMUNDO precisaron que el ex primer edil ha permanecido en ese módulo reservado a enfermos prácticamente desde el día de su ingreso en prisión, el pasado 31 de julio, cuando se puso en marcha la cuenta atrás de su condena de tres años de reclusión por la adjudicación irregular de la contrata de la basura.
El módulo de enfermería está reservado para un máximo de entre 30 y 40 reclusos «que podrían considerarse no problemáticos». De ahí que, según las mismas fuentes, resulte llamativo que continúe en ese emplazamiento, ya que está concebido para estancias temporales, muy provisionales, «como sucede, por ejemplo, cuando alguien tiene que acudir a un hospital al uso». Es más, según las mismas fuentes, lo habitual es que las estancias sean cortas. Lo son hasta el punto de que, si el recluso en cuestión requiere sólo algún tipo de medicación tras superar la crisis que le ha llevado a enfermería, lo normal es que se le suministre en su respectivo módulo, sin necesidad de permanecer en enfermería durante un tiempo prolongado.
ELMUNDO trató de conocer sin éxito la versión de Instituciones Penitenciarias sobre el porqué de su permanencia en ese módulo. Sea como fuere, el ex alcalde tiene a grandes rasgos el mismo quehacer diario que el resto de presos. Comparte régimen de horarios, de modo que está obligado a levantarse a las 8.00 horas y a personarse en el momento de los recuentos. Una de las escasas ocupaciones en las que emplea el tiempo en el penal consiste en asistir a un taller de manualidades. No acude a ninguna otra actividad de tipo formativo y tampoco requiere terapia de reinserción social. Como el resto de internos, puede disponer de cuarenta minutos de visita a través de la mampara todos los fines de semana y de dos bis a bis al mes (uno íntimo y uno familiar). Todavía no ha disfrutado de ningún permiso de salida. Como a cualquier otro preso, le corresponden seis días cada cuatrimestre. Y debería disponer de al menos varios de ellos antes de que se le pueda conceder el tercer grado, lo que conllevaría su salida de prisión bajo control mediante una pulsera telemática, además de la obligación de permanecer en su domicilio entre las 23.00 y las 8.00 horas del día siguiente.
No obstante, según las fuentes consultadas, sí disfruta de otro trato no habitual: se le permite pasear todas las mañanas por las calles de prisión (los pasillos al aire libre que separan sus diversos módulos) sin necesidad de estar acompañado por un funcionario.
El Tribunal Superior de Justicia consideró que Hernández Mateo (máxima autoridad municipal durante 23 años) era culpable de los delitos de prevaricación y falsedad documental en una sentencia de finales de 2012 (ratificada después por el Supremo) al creer probado que había simulado un proceso de contratación de un informe jurídico externo para dar apariencia de legalidad a la concesión de la basura a la UTE Necso-La Generala (hoy Acciona) por un importe de más de 100 millones de euros.
Durante la instrucción de la causa (las diligencias se abrieron en 2005) no se llegó a precisar si el interés en que se produjese esa adjudicación en contra de la secretaria y del interventor municipal pudieron mediar contraprestaciones económicas.
El ex alcalde continúa imputado además por un delito de tráfico de influencias en el llamado caso fincas por la compraventa de unas parcelas de suelo rústico en Almoradí a un grupo inmobiliario con intereses en Torrevieja que le reportó un beneficio de 5,3 millones. La instrucción está en su fase final, tras los últimos testimonios recabados por los investigadores, el pasado febrero. Entre ellos, el de su esposa que, según Los Verdes (la acusación popular), dijo no recordar nada sobre esa operación. Según las mismas fuentes, un corredor de fincas que medió en la venta sí declaró que Hernández Mateo se negó a firmar un contrato que le comprometía a mediar para que las parcelas se recalificasen, pero que la operación se concreto igualmente con ese compromiso verbal.
Hernández Mateo también debe responder ante la Justicia por eludir la convocatoria de hasta diez plenos municipales durante sus años de mandato.