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Detienen en Arcos a un peligroso recluso fugado que fue visto en Jerez

Fuente: diario de Cádiz

Condenado por tres homicidios, fue apresado durante una espectacular persecución.

El recluso de Puerto I que no había vuelto a la prisión después de un permiso fue detenido el pasado viernes en Arcos. El individuo en cuestión, que atiende a las iniciales J.M.M.L., se saltó un control de la Guardia Civil y acto seguido emprendió la fuga en su vehículo hasta llegar hasta la ciudad de Arcos.

Tras adentrarse en la localidad, fueron los agentes de la Policía Local de Arcos los que empendieron una espectacular persecución por la propia ciudad arcense que a punto estuvo de propiciar un accidente por la aparatosidad de sus movimientos.

 

Fuente: diario de Cádiz

Condenado por tres homicidios, fue apresado durante una espectacular persecución.

El recluso de Puerto I que no había vuelto a la prisión después de un permiso fue detenido el pasado viernes en Arcos. El individuo en cuestión, que atiende a las iniciales J.M.M.L., se saltó un control de la Guardia Civil y acto seguido emprendió la fuga en su vehículo hasta llegar hasta la ciudad de Arcos.

Tras adentrarse en la localidad, fueron los agentes de la Policía Local de Arcos los que empendieron una espectacular persecución por la propia ciudad arcense que a punto estuvo de propiciar un accidente por la aparatosidad de sus movimientos.


Finalmente, y tras salir de su coche, el recluso se dio a la fuga a pie por las calles de la ciudad hasta que uno de los agentes consiguió neutralizarlo varios minutos después.

J.M.M.L., de 41 años, se encontraba desde hace 16 días en paradero desconocido. El Ministerio del Interior decretó la orden de busca y captura contra este recluso que no se presentó en el centro penitenciario Puerto-I después de un permiso carcelario.

Este individuo desapareció cuando gozaba del tercer grado por estar próximo el cumplimiento de su condena por tres homicidios. La mayor parte de la pena impuesta la había cumplido en la prisión valenciana de Picassen, pero en los últimos meses había solicitado el traslado aduciendo su intención de fijar su residencia en Jerez. De hecho, en las últimas semanas las redes sociales le vincularon con algunos hechos delictivos ocurridos en la ciudad, algo desmentido por la policía.

El juez le concedió el permiso y llegó a la cárcel portuense hace muy pocos meses, pero aprovechando un permiso penitenciario salió de la misma y no había vuelto a presentarse.

La orden de busca y captura fue distribuida en todas las comisarías del país dada la peligrosidad de este recluso, ahora ya en mano de las autoridades.

No era la primera vez que J.M.M.L. lograba dar esquinazo a la justicia, toda vez que en 1991 este mismo recluso protagonizó una espectacular fuga de la cárcel de Picassen. Entonces y según recogen los periódicos de la época, el fugitivo logró descolgarse desde la celda en la que se encontraba recluido hasta el patio central de la prisión anudando varias sábanas.

El recluso detenido en Arcos cumplía condena por los homicidios de Josefa Hidalgo, de 41 años, el hijo de ésta, de 15, y Francisco Laborda, de 41. Los tres asesinatos habían sido cometidos en mayo de 1989 en Valencia. Las víctimas aparecieron en el fondo de dos pozos y los cadáveres de la primera y la segunda presentaban señales inequívocas de tortura.

Al parecer, J.M.M.L. acudió al domicilio de la primera víctima, en compañía de otra persona, para solicitar el botín de un atraco cometido con anterioridad. Ni la mujer ni su hijo conocían el paradero del citado botín, por lo que los asesinaron y los lanzaron a un pozo cubriéndolos con tierras, leños y piedras. La policía obtuvo la confesión del recluso tras vanos interrogatorios posteriores a su encarcelamiento de la prisión Modelo de Valencia, donde se encotraba recluido tras ser detenido por varios atracos a diversas entidades bancarias.

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