Pese a estas cifras, todo apunta a que a los trabajadores de Prisiones no se les aplicará el protocolo contra agresiones a empleados públicos del Gobierno. Ante el alarmante aumento de ataques en las cárceles, la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip) ha pedido a Instituciones Penitenciarias la adquisición de chalecos antigresión que protejan a los trabajadores de posibles golpes o pinchazos a los que se arriesgan cuando acuden a reducir a algún interno problemático, cuyo coste no llega a los 50 euros. Fuentes de prisiones gallegas aclaran que el Gobierno todavía no se ha hecho eco de esta petición del sindicato. Es más, los chalecos que tienen llevan más de 12 años sin renovarse y no hay suficientes para todos, por lo que ante una situación de conflicto en la mayoría de los casos acuden sin ningún elemento de seguridad.