A. C. E. estando interna en la prisión, tras ser advertida por una funcionaria, por su comportamiento antirreglamentario, "reaccionó violentamente y abalanzó sobre ella", propinándole un golpe en el brazo derecho y ocasionándole arañazos, llegando a empujarla contra la pared, "todo ello al tiempo que le increpaba con frases como "perra, que te mato, si te encuentro en la calle te vas a enterar", según consta en la sentencia.
Así mismo, como consecuencia de los hechos mencionados, la citada funcionaria sufrió heridas consistentes en escoriación en brazo derecho y ruptura de uña en la mano izquierda, de las que tardó diez días en curar, cuatro de ellos con impedimento para sus ocupaciones habituales. La perjudicada renunció a cualquier indemnización.