Page 136 - Microsoft Word - Reglamento de los Servicios de Prisiones de

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                6.º Cumplir cuantas instrucciones reciban del Jefe de Servicios, guardando a éste y a 
los demás superiores la más perfecta subordinación.  
SECCION SEPTIMA
De los Auxiliares
Artículo 380.
 ‐ Los Auxiliares Penitenciarios tienen las funciones de vigilancia. custodia y 
seguridad. Sus principales deberes son:  
                l.ª Cuidar del orden y disciplina de los lugares donde el servicio les esté 
encomendado, vigilando constantemente a los recluídos.  
                2.ª Abrir y cerrar por sí mismos los rastrillos y puertas, sin delegar esta operación en 
reclusos auxiliares u otras personas, ni confiarles las llaves, que tendrán siempre en su 
poder.  
                3.ª Registrar en su departamento cuantos objetos vengan destinados a los reclusos, 
antes de entregarlos a éstos, y lo mismo los que hayan de salir al exterior.  
                4.ª Cuidar de que todos los reclusos se levanten al toque de diana; presenciar y 
dirigir las operaciones de aseo personal y las de limpieza de los dormitorios, practicar el 
recuento, y disponer la salida ordenada de los departamentos.  
                5.ª Exigir que todos los reclusos cumplan sus obligaciones y se conduzcan 
rectamente, impidiendo cuestiones, disputas o conversaciones indebidas; inculcarles, con el 
ejemplo de su conducta, el respeto y la subordinación que deben a sus superiores; no 
entablar tratos directos, ni por correspondencia, con sus familiares o allegados.  
                6.ª Cuidar del buen empleo y conservación de los útiles y enseres pertenecientes a 
los dormitorios y otros departamentos de su servicio.  
                7.ª Practicar la requisa en cuantos locales tengan que ser o hayan sido ocupados 
por reclusos.  
                8.ª Asistir al cierre de la población reclusa, conduciendo cada sección a su 
dormitorio o departamento; practicar el recuento y hacer entrega de las llaves al Jefe de 
Servicios, sin cuya autorización no se podrán abrir rastrillos, dormitorios ni celdas durante la 
noche.