Page 139 - Microsoft Word - Reglamento de los Servicios de Prisiones de

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                14.ª Llevar un libro de matriculados en la enseñanza religiosa, con separación de 
grados, asistencia, aplicación, aprovechamiento, calificaciones y cuantos datos sean 
valederos para los beneficios de redención en la parte que a los reclusos corresponda.  
                15.ª Examinar a los penados que hayan de ser propuestos para ocupar destinos o 
para gozar del beneficio de libertad condicional, y, en su caso, certificar que poseen la 
instrucción religiosa requerida; asimismo, examinar, en general, a todos los reclusos para 
determinar su grado de cultura religiosa a los efectos que procedan.  
                16.ª Formar parte del Tribunal examinador de las distintas materias que cursen en 
el Establecimiento y enviar a la Superioridad, por el conducto reglamentario, relación 
nominal de los aprobados y los suspensos en religión en los diferentes grados.  
                17.ª Asistir a las reuniones de la Junta de Régimen y Administración, y, como Vocal 
de la misma procurar, dentro de su sagrada misión, robustecer la autoridad del Director y 
cooperar con él para todo lo que redunde en beneficio del régimen del Establecimiento.  
                18.ª Abstenerse de repartir, sin autorización del Director, los donativos que para los 
reclusos recibiere, y con mayor razón si son de apreciable cuantía.  
                19.ª No hablar en público, ni en privado de asuntos de la Prisión que exijan la 
guarda del secreto profesional, como tampoco de asuntos procesales, y cuidar de no 
mezclarse en casos dudosos y difíciles, sin perjuicio de mostrarse siempre dispuesto a 
interponer sus buenos oficios en favor de los reclusos.  
                20.ª Acudir al Establecimiento cuando se lo requiera el Director o quien haga sus 
veces, y pasar a su despacho diariamente para darle conocimiento de las novedades que, 
tocante al servicio, le deban interesar, y, asimismo para recibir las que el propio Director 
tenga que comunicarle.  
                21.ª No ausentarse de su residencia sin autorización del Director, concedido por 
éste con arreglo a sus atribuciones, y solicitar, por conducto del mismo, los permisos que 
competa conceder a la Dirección General.  
                22.ª Asistir a los sentenciados a última pena desde que lo fueren por el Tribunal 
respectivo, y, notificada la sentencia, constituirse en la capilla designada al efecto para 
prestar los auxilios espirituales. En todo lo que se relacione con la asistencia espiritual de 
todos los que han de ser ejecutados, el Capellán goza de una autoridad absoluta, ya que de 
sus decisiones dependerá en muchos casos la suerte final de los sentenciados.  
                23.ª Rendir a fin de año a la Dirección General de Prisiones, a través de su Sección 
Religiosa, copias literales de las partidas de bautismo, matrimonio y defunciones que se 
hubiesen inscrito.