Página 26 - REVISTA ACAIP OCT/NOV 2012

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EVISTA AGRUPACION CUERPOS DE LA ADMINISTRACIÓN DE II.PP
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OCTUBRE/NOV 
2012
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GANADOR DEL III CERTAMEN DE
CORTOS “CONRADA MUÑOZ”.
Cruza en diagonal, de tres zancadas, los seis metros
cuadrados de su espacio. Lo ha medido una y otra vez
con sus pasos, con la longitud de su sombra al atardecer,
acostándose en el suelo a lo ancho y a lo largo. La
medición es una de sus primeras obsesiones. Antes
habría requerido no tres zancadas, sino tres semanas
para peregrinar sus terrenos recalificados, los almacenes
de personas que su agencia de viajes insistía en llamar
pisos, aptos para familias numerosas y apegadas, porque
la rentabilidad del metro cuadrado de superficie terrestre
es algo de lo que siempre ha blasonado: “Yo soy un
ecologista del ladrillo”, afirmó a un concejal agradecido en
una cena de cinco tenedores. “Protejo la naturaleza
colocando 0,9 habitantes en cada metro cuadrado.
Greenpeace debería otorgarme una medalla”.
Ahora le basta un pequeño salto para tocar el techo. Él,
cuya meta eran las estrellas (preferiblemente las de cine).
Observa el rectángulo azul bordado de acero que le
corresponde: mil seiscientos centímetros cuadrados de
luz cuadriculada. Invoca el cielo sin lindes ni fronteras en
sus campos de golf asaeteados por la brisa oceánica.
Descubre en la distancia una grúa, como la osamenta de
un pájaro amarillo que al descender parece picotear el
borde inferior de su ventana. Esfuerzo inútil. Aunque el
pajarraco metálico lo intentara, no doblegaría jamás al
hormigón armado. Él lo sabe. Por su memoria pasan
ahora cafeterías de gasolinera, puticlubs del extrarradio y
la sala desierta de algún museo donde solía concertar sus
citas con concejales de urbanismo, intermediarios y
primos lejanos que recibían con una reverencia casi
nipona bolsas del Corte Inglés o de Zara donde, bajo
camisas de lino envueltas en papel de regalo, se
agazapaban billetes de quinientos en fajos compactos:
ladrillos de papel moneda que eran el primer cimiento de
toda obra en proyecto. Si el púrpura de obispos y
cardenales abría las puertas del cielo, el púrpura desvaído
de estos rectángulos de ciento sesenta por ochenta y dos
milímetros mejoraba la eficiencia de la industria
constructiva y, por extensión, del país: el acero y los
FOTO: REUNIÓN COMITÉ VALORACIÓN RELATOS 
PRESENTADOS.